El 12 de octubre, el Bajo Aragón Histórico se viste para honrar a la Virgen del Pilar con sus respectivas misas y ofrendas de flores. Calanda, Caspe o Mazaleón son algunas de las localidades que han preparado un programa de actos en torno a esta festividad, en la que sus vecinos y visitantes que no perderán la oportunidad de lucir sus trajes regionales. Por ello, la Asociación Histórica Vestimentum ha realizado, este sábado, en la Ciudad del Compromiso, un taller de indumentaria regional, en el que se han enseñado las claves para vestirse correctamente.
Lo más importante es fijarse en cómo se portaban las piezas antiguamente, ha explicado el presidente de la asociación, Pedro Palacios. "El baturrismo ha llevado a colocar los mantones de forma escotada y con muchos alfileres, cuando nunca no se han llevado así, ya que servían, para lo contrario, tapar el cuerpo", ha añadido.
El mantón puede portarse más cruzado o menos, según el gusto, pero debe ir fijado con máximo cuatro alfileres, que deberán disponerse en horizontal -normalmente uno se clava a la altura del pecho y los otros a la de la cintura-. "Si el mantón está bien colocado sobre el cuello, con esta fijación es suficiente para que no se mueva", ha aseverado el presidente de la asociación.
El pañuelo sigue el mismo sistema que el mantón, aunque se trata de una pieza más pequeña, que sirve principalmente para cubrir la parte de los hombros y brazos. La prenda menos visible, aunque indispensable para proteger correctamente el mantón, es el bobiné. En este caso, la pieza se prepara como mantón o el pañuelo para colocarla sobre la línea de los hombres y cuello, pero va ajustada con un alfiler en medio del pecho y más cerca del cuello.
La mantilla, por su parte, se puede colocar tapando totalmente la cabeza, tal y como se llevaba antiguamente al entrar a la iglesia, o con parte de la misma descubierta. "En los años veinte la mujer iba consiguiendo más libertades y eso se trasladó también a la mantilla, destapándose un poco la cabeza. Hay fotos, incluso, con la mantilla a la altura del moño", ha comentado Palacios.
Un truco para fijar bien la tela de la mantilla es colocar dos horquillas de pelo cruzadas en la zona donde luego se pasará el alfiler. De este modo, las horquillas ejercen una mayor resistencia, evitando que la prenda se caiga con el paso de las horas.
La última pieza mostrada en el taller de indumentaria caspolino ha sido el pañuelo de cabeza en los hombres. Se pueden realizar distintos tipos de nudos, siendo el de lazo el más fácil, sobre todo para colocárselo a uno mismo. Una vez anudado por delante de la oreja y sobre ella, se debe recoger la tela sobrante por dentro de la apertura lateral.
Una vez terminada la demostración, los asistentes han podido practicar con sus prendas o con algunas que han aportado desde la asociación.










