La estatua de Luis Buñuel ha desaparecido de la plaza de España de Calanda. Se ha ido a Disneyland de vacaciones…, o quizás se la ha llevado un turista inglés tras confundirla con un souvenir. También han podido robarla varios franceses «por tenernos envidia», o a lo mejor el Ayuntamiento le ha dado vacaciones «por todo su trabajo»…. Por lo menos esas son solo algunas de las hipótesis que los pequeños participantes que este año han creado el cortometraje del Festival Internacional de Cine de la villa calandina han pensado si esta situación ocurriese realmente.
Así lo expusieron en el film que idearon, y que pudo verse este viernes en pantalla grande durante la clausura de la cita. En él, uno a uno de los pequeños cineastas preguntaba a las diferentes estatuas de Calanda donde se podía encontrarse al cineasta perdido. Ninguna de ellas sabía la respuesta, de ahí que los vecinos lanzaron sus propias conclusiones. Una de ellas, probablemente de las más acertadas, sugería que «Luis Buñuel se había ido a dormir para descansar, porque siempre está despierto». Y lo cierto es que así es, siempre está despierto, especialmente en el imaginario colectivo de sus vecinos. Al menos eso explica a la perfección por qué niños de tan temprana edad parecen entender su surrealismo, y, sobre todo, porque ya se cumplen 20 años desde que el festival en su nombre nació para quedarse.
El momento de la revelación del cortometraje siempre es uno de los más especiales, y aunque esta vez llenó el pabellón multiusos de risas entre el público, nada pudo compararse al verdadero momento estrella de la clausura. La música de la Orquesta Reino de Aragón logró enmudecer a cada asistente, incluidos los más pequeños, y decenas de personas visionaron juntas 'Un perro andaluz' con música en directo. «Le propuse a mi amigo Alejandro Ramírez que compusiera la banda sonora que él consideraba idónea para esta película. No dudó ni un momento, y gracias a ello la hemos disfrutado, en primicia, para el cierre del festival. Era un sueño hecho realidad», dijo Javier Espada, director del Festival Internacional de Cine Buñuel.

El sonido de una gran arpa, violines, clarinetes y otros tantos instrumentos se unieron para demostrar que el cine "es magia, humano, y algo que trasciende la pantalla", es decir, «uno de los motivos únicos por los que nació este festival». Tocaron frente a escenas tan icónicas y representativas de Buñuel como el corte del ojo con la navaja, o la aparición de las hormigas; y nadie se atrevía ni siquiera a toser. Hasta el más pequeño quedó anonadado por aquel sonido que solo puede generar la música en directo.
Aunque la estampa para el recuerdo se dio, sin duda, mientras se proyectaba el segundo film, la 'Edad de Oro', con música ideada igualmente para la ocasión. Este es la primera película en el que Buñuel introdujo en su día los tambores de Calanda. «No había internet, ni móviles…. Buscó tambores en la Guardia Republicana de París, les enseñó a tocar, y los añadió al film», explicó Espada. La diferencia es que, por primera vez, este viernes Calanda oía en vivo y en directo ese mismo sonido que el cineasta por excelencia eligió. Un grupo de tamborileros, con grandes, jóvenes y pequeños, apareció desde el final del escenario para interpretar los toques uniéndose a la gran orquesta, generando un sonido indescriptible. «Era el cierre perfecto para esta edición tan especial», dijo Espada.
Vigésima edición del festival
Calanda ponía así fin a toda una semana de proyecciones, coloquios y charlas alrededor del cine en una edición que conmemoraba el 125 aniversario del nacimiento de Buñuel, y con la que el festival sigue creciendo. Se ha ganado todavía más presencia a través de internet en México, lugar imprescindible para entender la vida y obra de Buñuel. También se está trabajando ya para extender el festival a Chicago y Los Ángeles, y la cita se estrenó este 2025 como comarcal desplegando su inauguración en Alcañiz. Ayuntamiento, Diputación, Gobierno de Aragón y empresas de la zona colaboran a que el evento dirigido por Espada haya alcanzado el éxito de esta vigésima edición. "El responsable de todo esto es Javier espada. Sin tu persona nada de esto sería posible. También es de agradecer que todas las administraciones, en los tiempos que corren, nos hayamos unido para apoyar el cine, Calanda y Buñuel", dijo Alberto Herrero, alcalde de Calanda.

Entre los invitados a la clausura se encontraban figuras como la del director general del instituto de la cinematografía y de las artes audiovisuales, Ignacio Camós, quien también destacó el valor de la figura de Luis Buñuel para Calanda y el festival. «Otros festivales tienen a Antonio Banderas, que será un buen actor, pero no es Buñuel», afirmó. Además, hizo hincapié en el «buen trabajo que está haciendo Aragón en el mundo del cine». «Siempre se ha hecho, pero en estos últimos años está empujando muy fuerte. Fuera de los focos de Madrid y Barcelona, Aragón siempre ha estado muy bien posicionada, y ahora aún más», afirmó Camós, quien también recalcó que se seguirá trabajando para estrechar lazos con Mexico»
Durante la clausura también se entregaron los premios de esta edición. En este caso, los trabajos premiados fueron 'El hombre que no pudo permanecer en silencio', de Nebojsa Slijepcevic; Años Luz, de Javier Calvo; Por todo lo alto, de Emmanuel Courcol; y Las Olas, de Horacio Alcalá. Además, también se realizó un homenaje a Chema Prados.






