A un "gran alcañizano" despide la capital bajoaragonesa porque así definen a Ángel Orrios Tello muchas de las personas que lo conocieron y que trabajaron con él en cualquier de las muchas iniciativas que llevaba en marcha. Falleció el viernes a los 82 años en el Hospital de Alcañiz donde estaba ingresado y este lunes día 9 a las 11.00 será despedido en un funeral en Santa María La Mayor. Son unas cuantas las personas que se cruzaron con él en su vida, tanto de Alcañiz como de otras poblaciones, porque una de las banderas que portó Orrios es la del folclore aragonés. Estuvo al frente del Cachirulo durante más de dos décadas en dos periodos: primero de 1981 a 1995 y después, de 1999 a 2008. Y, de entre todas las virtudes de las que puede hacer gala el mundo de la jota, está la de ser una gran familia entre pueblos. Por eso, la noticia de su fallecimiento ha llegado lejos y son muchos los mensajes de condolencias de mucha gente.
Las primeras llegaron a través de las redes sociales. Las dos entidades en las que ocupó un cargo han emitido sendos comunicados elogiando la figura de una persona "que ha dejado una huella imborrable" en la comunidad. Desde la Asociación Cultural El Cachirulo Teresa Salvo se le ha recordado como un "gran alcañizano enamorado de su pueblo, de sus fiestas, de su jota y, sobre todo, del Cachirulo al que ha dedicado gran parte de su vida. Siempre intentó mejorar esta peña y mantener la jota como alma de ella". También desde la Hermandad de Jesús Nazareno se le ha recordado. Estuvo vinculado en la directiva más de una década, cuando "desempeñó con dedicación y entrega los cargos de secretario y vicepresidente entre los años 1978 y 1990". Recuerdan a Orrios como "un hombre que representaba los más altos valores de un gran aragonés y alcañizano. Su amor por esta tierra, su compromiso con nuestra cultura y su disposición constante para trabajar por el bien común son un ejemplo y una inspiración para todos nosotros".

Su labor con los más jóvenes
Tanto unos como otros hablan de Ángel como "inspiración" por su "compromiso y disposición" para trabajar por la tierra y sus costumbres; y no esconden su deseo de que su legado siga vivo en ambas instituciones en las que procuró garantizar el relevo generacional. Siempre mostró preocupación y ocupación por el sector juvenil de la ciudad realizando actividades para implicarlos. Lo consiguió en muchos casos y ahora forma parte de los recuerdos de niñez de los que ahora son hombres y mujeres en edad adulta que recuerdan aquellos años en los que Ángel repartía las mochilas en la calle Alejandre.
"El Cachirulo no empezó con él, pero casi... Fue presidente más de 20 años y eso deja huella y en la junta estamos trabajando para tratar de continuar ese legado y de recuperar lo que se hacía en sus tiempos. Creo que le gustaba esta dinámica y hasta el final ha tenido mucha energía", dice el actual presidente del Cachirulo, Javier Pellicer. Recuerda que en la época de Orrios al frente de la asociación, había "muchos socios y mucha actividad" y que todo el mundo se volcaba porque entonces "Alcañiz era el Cachirulo y el Cachirulo era Alcañiz". Como presidente, él dinamizaba y alentaba al movimiento a mucha gente, especialmente, a los más jóvenes. "En aquellos tiempos en el Cachirulo estaban los abuelos, los padres y los nietos; era una familia enorme que se movía sin parar. Estos días muchas personas está recordando cuando al llegar las fiestas, Ángel convocaba a los niños en un local en la calle Alejandre y les daba mochilas, gorras, pañuelos... Aquello era todo un espectáculo porque Alcañiz se llenaba de colores, de luz, de vida, de griterío... Era cañero y lo están recordando todos", sonríe.
Combinó la jota con la Semana Santa, y entre 1978 y 1990 fue secretario y vicepresidente de la Hermandad del Nazareno donde también se recuerda la profunda huella que dejó en el afán de colaboración y de trata de inculcar "los valores del Nazareno entre los más jóvenes". El alcañizano "siempre ha sido muy colaborador en todos los sitios en los que ha estado y nosotros, aunque ya no estuviera en la junta, siempre que lo hemos necesitado o hemos tenido que consultarle algo, siempre lo hemos tenido disponible para todo", dice el presidente actual de la Hermandad, Javier Martínez. Puso empeño en atraer a los más jóvenes a la organización para que se involucraran y trabajaran junto a la experiencia de los mayores. "Lo que quería Ángel era que las tradiciones de nuestro pueblo siguieran adelante y la única manera de conseguirlo es con implicación de la juventud. Eso lo sabía muy bien y por ello trabajó", conluye.








DEP y un abrazo para toda su familia.
UN GRAN ALCAÑIZANO Y UNA GRAN PERSONA. D.E.P
DESCANSA EN PAZ!! TU PRIMO HERMANO JULIO LAMIEL ORRIOS.
CORAJE ANGELINES SUERTE QUE TIENES UNA FAMILIA MARAVILLOSA Y SE QUE SE OCUPARAN MUY BIEN TI.
UN ABRAZO MUY FUERTE DE MY PARTE Y DE RAQUEL OLIVIER CARLA Y CAMILLE.