La solidaridad caspolina se demostró el pasado sábado en Caspe con el Festival Benéfico para los afectados por la DANA en Valencia. La recaudación se valoró positivamente aunque todavía no se tiene el dato concreto de la donación dado que falta de abonar el coste de las bebidas contratadas. Se prevé que la cifra se conozca a lo largo de este miércoles.
La colaboración de unos 40 voluntarios hizo posible la organización de 12 horas de programación que comenzaban a las 18.00 con las actividades más familiares. «Estuvimos vendiendo entradas desde que abrimos hasta las 2.00 del domingo», señaló Abel Mustieles, impulsor y coordinador de esta iniciativa junto con su hermano Jorge y Víctor Zarate.

Los tres hinchables que se dispusieron para los más pequeños fueron el gran reclamo de la tarde, incluso con filas para poder subir a saltar. Desde el Ayuntamiento se remarcó la importancia de gestionar correctamente la afluencia en los "castillos" para evitar golpes o caídas. La actividad de pintacaras también atrajo la atención de los niños que pedían convertirse en su superhéroe o animal favorito. «Hubiéramos firmado por la gente que vino. Al principio no sabes cuanta gente se acercará y hacía mal día. Pero los hinchables fueron un súper éxito y vino muchísima gente», subrayó Mustieles.
Los amantes del ajedrez disfrutaron de un torneo con varias partidas simultáneas y la Asociación de la Mujer Caspolina ofreció una obra de teatro que, pese a las complicaciones técnicas de sonido iniciales, gustó al público asistente.
Conciertos y variedad musical
La afluencia de personas bajó visiblemente a la hora de la cena aunque remontó rápidamente con el inicio de los espectáculos musicales a cargo de las bandas Vecinos, Diluendo, Riff & Raffe, Cover y Greasy Garage. El final de la noche sonó con mucho ritmo gracias al arte de dj Brak que cerró el evento sobre las 6.00. Para atraer al mayo número de personas al evento, el cartel de conciertos se planteó lo más diverso posible. «Queremos agradecer su colaboración a todos los voluntarios», recalcó el concejal de Festejos, David García.
El trabajo en la barra de bebidas y cenas también fue encomiable y muy importante para el fin solidario del festival. «Es donde más esperábamos recaudar», además de con las entradas, que tenían un precio de 5 euros, comentó Mustieles. Los coordinadores agradecieron el trabajo a todos los voluntarios que estuvieron gestionando la barra, sobre todo en la hora de las cenas en la que se repartieron hamburguesas y perritos calientes, y en las distintas áreas que implicaba la celebración del festival como seguridad, venta de entradas, servicio de guardarropa o el montaje y desmontaje del escenario.
Este no es el primer ejemplo de solidaridad que demuestra Caspe. En 2019, precisamente Zarate organizó un festival benéfico para recaudar dinero para la Fundación Temprana tras el fallecimiento de su padre. «La experiencia en la organización de este tipo de eventos siempre ayuda», apuntó el caspolino.
Ya hace cinco años, esta iniciativa tuvo un éxito similar con una recaudación de aproximadamente 8.000 euros.
El festival contó con variedad de actividades para todos los públicos./ S.F.















