Dos años y medio después de su descubrimiento, sigue sin protección un abrigo rupestre de Alcañiz que cuenta con la figura de gran tamaño considerada por el profesor Manuel Bea de la Universidad de Zaragoza y otros especialistas como la mejor representación de arquero de todo el arte levantino peninsular. Pese a su gran valor e importancia, el abrigo descubierto por Jesús Carlos Villanueva en 2021 no está vallado y cualquier persona puede acceder a él. La entrada al abrigo del Estrecho del Regallo I no es fácil pero en todo este tiempo se ha difundido su ubicación por el boca a boca. Por el momento no se han producido problemas pero recibe continuas visitas de curiosos y puede sufrir daños irreparables para unas pinturas muy frágiles, delicadas e importantes que se han mantenido intactas 6.000 o 7.000 años.
Es el Gobierno de Aragón quien tiene la competencia por lo que en todo este tiempo el Taller de Arqueología de Alcañiz lleva insistiendo sin éxito a la consejería de Cultura en la necesidad de proteger estas pinturas. Fuentes del departamento aseguran que «están estudiando» el caso del Estrecho del Regallo I y recuerdan que «hay abrigos que no están protegidos». El Taller de Arqueología ha realizado recientemente un sondeo en el suelo donde se debe colocarse la verja para comprobar que su cimentación no afectará a otros restos rupestres por lo que ya está todo preparado para el cerramiento.
Una falta de apoyo que contrasta con la rapidez con la que se ha vallado las pinturas rupestres descubiertas en La Hoz de la Vieja (Cuencas Mineras) en octubre. En tan solo un par de meses la Dirección General de Patrimonio Cultural intervino para protegerlas mientras se estudia este hallazgo de un vecino de este municipio, Jesús Español. «Es necesario cerrar urgentemente también el abrigo porque es de un gran valor y está totalmente desprotegido. Pasa mucha gente por allí a verlo y hacerse fotos», precisa el presidente del Taller de Arqueología de Alcañiz, José Antonio Benavente, quien pide también el apoyo del Ayuntamiento para que se involucren en su conservación y puesta en valor todas las instituciones con responsabilidades en patrimonio y turismo cultural. Proponen que DGA se haga cargo del cerramiento y el Ayuntamiento de adecuar el sendero de acceso y su señalización.
En el entorno del río Regallo, cerca de Valmuel, Jesús Carlos Villanueva encontró en 2021 tres abrigos rupestres: el Estrecho del Regallo I, Pila Porquera y Corral de Pañuelos. El más interesante y también el más visitado es el primero. El Estrecho del Regallo I cuenta con alrededor de 22 figuras y una de ellas es el citado arquero. Tiene un gran tamaño, casi 30 centímetros de altura; se encuentra muy bien conservado y tiene detalles muy interesantes.
Los hallazgos de Villanueva se enmarcan en un proyecto conjunto con José Antonio Benavente del Taller de Arqueología que emprendieron hace seis años. Ya han elaborado más de 500 fichas de inventario que llevan por nombre 'Evidencias humanas sobre soportes rupestres en el término de Alcañiz'. Cada año elaboran entre 80 y 100 fichas y en estos seis años de trabajo altruista del Taller de Arqueología han encontrado seis nuevos abrigos de arte rupestre.









pues muy claro responsabilidad penal a todos los responsable pasados y presentes en caso de deterioro
No se entiende muy bien como teniendo semejante patrimonio no lo cuide el gobierno de Aragón. Mi más sincera reprobación a esta sinrazón.
Pues cuando algún «animal» ponga su nombre encima nos llevaremos las manos a la cabeza…
Una de las garantías imprescindibles para asegurar el éxito en el futuro y en todos los ordenes de un grupo humano, el de un país, como Aragón, el de una comarca o una localidad, como Alcañiz, es asegurar en el presente que las gentes de ese grupo conozcan, pongan en valor y conserven adecuadamente las señas de identidad culturales que aporta la historia de su pasado, una tarea de la que deben ser corresponsables en Aragón, dentro de sus competencias respectivas, todas las instituciones públicas, locales, comarcales, provinciales (mientras se mantengan) y autonómicas, de tal forma que la omisión de la actuación debida por parte de alguna de ellas nunca pueda justificar las omisiones de las otras. Así, si la competencia de cuidar de la preservación de los yacimientos arqueológicos de una localidad de una comarca corresponde a la DGA, el Ayuntamiento y la Comarca de esa localidad deben actuar frente a ese Gobierno Autonómico para que éste cumpla sus obligaciones con la celeridad necesaria; y si a pesar de ello no lo hace, esas administraciones debe denunciarlo públicamente y sacar los colores a esa administración por actuar contra la cultura del país, Aragón, la cual debe administrar, representar, conservar y mejorar. Y para ello, no sirve de escusa la carencia de fondos autonómicos: si Aragón carece crónicamente de financiación suficiente para atender siquiera a sus necesidades más importantes y urgentes, como ocurre con los yacimientos arqueológicos desprotegidos de Alcañiz, el Gobierno de Aragón debe luchar para conseguir los fondos necesarios actuando con firmeza frente a la Administración Central del Estado, a sabiendas que ésta está controlada por partidos estatales, los cuales casi siempre son ajenos a Aragón y maltratadores de la economía de este país en beneficio de las autonomías más pobladas y rentables políticamente del entorno. Desde estas líneas, mi apoyo más completo a la reivindicación de este artículo.