El rodaje de The Possessed ya ha concluido en Aliaga, uno de los escenarios elegidos para el tercer largometraje de la directora bosnio-neerlandesa Ena Sendijarević. El municipio turolense ha acogido parte de esta producción internacional, ambientada en la Europa del siglo XVII y marcada por la persecución y la caza de brujas. La película también ha contado con localizaciones en Villalba Baja y Camañas.
Los paisajes de Aliaga, protagonistas de la película
El productor ejecutivo de la película, Gerard Marginedas, destaca la belleza y singularidad de los escenarios elegidos. «Encontramos ahí unos paisajes vastos, casi lunares, muy espectaculares», explica sobre la búsqueda de localizaciones en Aragón. En Aliaga, el equipo encontró un bosque que tendrá una presencia destacada en la película.
El entorno natural va más allá de servir como telón de fondo. «Podríamos decir que es casi casi un protagonista más», señala Marginedas, quien subraya que la historia, centrada en las relaciones y tensiones entre pocos personajes aislados, concede un gran peso visual a los exteriores turolenses.
Un rodaje con impacto en la economía local
El rodaje también ha generado actividad económica en la zona. Según el productor, el equipo ha estado formado por más de 40 personas alojadas en la provincia, además de contar con profesionales locales. «Se dan oportunidades de trabajo, se estimula la restauración, los hoteles... Al final yo creo que activa toda la zona en diferentes ámbitos», afirma.
La producción ha contado con la colaboración de la Teruel Film Commission, dependiente de la Diputación Provincial, que ha acompañado al equipo durante el proceso de búsqueda de localizaciones y organización del rodaje.
Una película con proyección internacional
La directora de The Possessed, Ena Sendijarević, es conocida por trabajos como Sweet Dreams, seleccionada por Países Bajos para representar al país en los Oscar. La nueva película combina el rigor histórico con el humor y elementos surrealistas. Marginedas destaca la mirada singular de la cineasta y confía en que el público descubra una imagen diferente de la provincia: «Creo que esto puede sorprender a los espectadores turolenses».
La película, rodada en España y con una marcada presencia de los exteriores de Teruel, tiene previsto llegar a los cines a finales de 2027.









