Un joven, vecino de la zona del Bajo Aragón, se ha sentado este martes en el banquillo de la Audiencia Provincial de Teruel acusado de haber violado a una chica de 22 años, con la que anteriormente había mantenido una relación sentimental, el 7 de julio de 2024, durante las Fiestas de la Vaquilla del Ángel en la capital turolense.
El joven, de 26 años de edad cuando ocurrieron los hechos ahora enjuiciados por la Audiencia de Teruel, se enfrenta a una pena de 12 años de prisión solicitada por la Fiscalía y la acusación particular. Ambas partes sostienen que el procesado cometió un delito de agresión sexual contra la joven en un momento en que esta tenía anulada su voluntad tras haber ingerido bebidas alcohólicas que potenciaron el efecto sedante de un medicamento que tomaba a diario.
El juicio, celebrado a puerta cerrada y que ha quedado visto para sentencia, ha girado en torno a si la joven consintió, o no, en tener relaciones sexuales con el procesado aquel 7 de julio de 2024, según han indicado fuentes conocedoras del proceso. El acusado, que se ha declarado inocente y ha solicitado a través de su abogado ser absuelto, ha afirmado en su declaración que no violentó la voluntad de la joven, la cual, en su opinión, se encontraba bien cuando ocurrieron los hechos.
La Fiscalía, en su escrito de acusación, que coincide con el presentado por la abogada Dolores Sanz, quien representa a la víctima, señala que sobre las 22.00 del 6 de julio de 2024, el procesado, acompañado de la joven, llegaron a bordo de su vehículo a Teruel para disfrutar de las Fiestas de la Vaquilla. Tras consumir ambos bebidas alcohólicas, sobre las 3.30 del 7 de julio de 2024 ella se sintió indispuesta y a las 3.45 envió desde su teléfono móvil un audio a una persona diciéndole que se iba al coche a descansar porque "se encontraba un poco mal".
Según la versión que sostiene la Fiscalía, la chica llegó al coche del procesado en compañía de este y durante el camino se cayó al menos una vez, siendo ayudada por el investigado. Una vez en el vehículo, el acusado extendió los asientos posteriores y la joven se acostó en un lado y el procesado, en el otro.
Somnolencia
El escrito del fiscal recoge que fue a partir de entonces cuando se produjo la agresión sexual con penetración y que la víctima se encontraba en un estado de semiinconsciencia, aletargamiento o somnolencia "que le impedía expresar su voluntad", por lo que el acusado habría actuado sin el consentimiento de ella.
Por la mañana, cuando se despertó, la víctima recogió sus cosas y se marchó del coche. Fue atendida en el Servicio de Urgencias del hospital de Alcañiz el 9 de julio de 2024, tras haber interpuesto una denuncia. Como consecuencia de los hechos, según estima la Fiscalía, la joven sufre estrés postraumático.







