La Fresneda ha vuelto durante todo el fin de semana a su origen como Villa. Centenares de personas han participado en la recreación y conmemoración del 800 aniversario de la Carta Puebla, documento que data de 1224 y que fue reproducido y plasmado a principios del siglo XV. Las ya de por sí bellas calles del Conjunto Histórico-Artístico fresnedino han regresado al medievo gracias al mercado medieval, puestos de artesanía, gastronomía y a las representaciones teatrales que se han sucedido durante todo el fin de semana. El acto inaugural tuvo lugar en sábado con la bienvenida del alcalde y concejales y una charla a cargo del historiador Joaquim Montclús. Estuvieron además invitados representantes del Ayuntamiento de La Portellada, ya que el actual municipio formaba parte de La Fresneda hasta el siglo XVIII.
la organización de la Feria Medieval ha corrido a cargo de Balconet, empresa que participa en las Bodas de Isabel de Segura de Teruel. Esta Carta Puebla se conserva en la casa consistorial y en su salón de plenos se exhibe una copia. Dentro del programa han destacado también las actuaciones callejeras de Nomaduk, tanto por la mañana como por la tarde. Especialmente numeroso fue el pasacalles de las 11.00 del sábado. El acto central tuvo lugar a las 20.00 con la escenificación del otorgamiento de la Carta Puebla que vino precedido de la donación de los Calatravos en un hecho que tuvo lugar en 1.210. «Hemos celebrado muchos mercados medievales por todo el país, pero el de La Fresneda creo que va a ser inolvidable porque pocas veces un conjunto arquitectónico lo pone tan fácil para ser decorado y ambientado en el medievo», explica Juan Cantero, gerente de Balconet, empresa encargada de organizar el Mercado Medieval.
También han sido protagonistas los 32 fresnedinos que han participado, en la clausura del evento, en otra de las recreaciones, representando precisamente a los primeros pobladores del municipio. Esta escenificación será el resultado de la colaboración entre el grupo teatral ‘Veniu a Vóremos’ y la colaboración de ‘Fem Riure, o no’. «Estamos muy satisfechos por la ilusión que todos tenemos en que en una fiesta que ha salido adelante gracias a la colaboración de todos los vecinos», añade José Ramón Gimeno, alcalde de La Fresneda.
También la gastronomía ha sido protagonista con la cantina medieval ubicada en la lonja. A pocos metros, en la plaza, un gran cerdo asado ha suscitado la curiosidad y deleitado el paladar de muchos comensales que no han querido perderse el espectáculo. Asimismo, han tenido lugar diferentes talleres infantiles de abalorios, pintura, sal de colores y una zona lúdica y de entrenamiento para los más pequeños. Los actos han finalizado con otra propuesta novedosa a cargo del concierto de Les Morenillas, que tendrá lugar el domingo a las 21.00.
Una historia documentada
Esta recreación se basa en unos hechos que tuvieron lugar a principios del siglo XIII. Fue en 1.211 cuando se produjo la donación de La Fresneda a la Orden de Calatrava y en 1224 se concedió la carta puebla a un grupo de 32 pobladores con sus familias, de ahí que vayan a ser 32 los vecinos que participen en la recreación.
Al comendador calatravo le pertenecían los derechos más importantes, como los del maravedí, querellas y penas; derecho sobre molinos harineros y hornos, nombramiento de alcalde la villa y escribano del juzgado, además de la tenencia calatrava sobre Ráfales. En 1283 se le concedió a La Fresneda el título de villa por parte del rey Pedro III. «Fue hace 30 años cuando se comenzó a investigar este documento. Existen estudios y tesis doctorales sobre esta Carta Puebla y fue precisamente uno de los que la estudió quien nos dijo que este año se cumplia el 800 aniversario», explica Rubén Esteve, concejal del consistorio.














