El santuario de Nuestra Señora de Gracia, conocido como Lo Convent, rompió la habitual paz que envuelve a uno de los conjuntos patrimoniales y naturales con más mágia del Matarraña. Multitudinaria asistencia a la romería que se celebró durante la jornada de este sábado y que constituye una de las citas con mayor hermandad del calendario de festejos de La Fresneda. Desde primera hora de la mañana los participantes se concentraron en torno a la capilla del Pilar, en el casco urbano del municipio.

Pese a que buena parte de los participantes acudieron en automóvil o en tractor hasta el emplazamiento del convento, fueron también muchos los que, aprovechando la excelente meteorología, recorrieron andando los 5 kilómetros existentes entre el centro urbano de La Fresneda y Lo Convent. Según cuenta la leyenda, una pastorcilla de Valjunquera encontró en esta cueva del paraje de la Mangranera una imagen de la Virgen. Se la llevo a su pueblo, pero pasados unos días la imagen desapareció y la volvieron a encontrar en este lugar por lo que decidió levantar aquí una pequeña ermita bajo la advocación de la Virgen de Gracia de la Cueva. Edificio que se convirtió en un destacado convento hasta la Desamortización.
La misa fue, asimismo, baturra. Previamente a la comida de hermandad que prepara cada una de las cuadrillas, se celebró la tradicional misa. La eucaristía se lleva a cabo en el conjunto resultante del edificio, semi-abandonado, lo que aporta mayor encanto a la celebración. De igual modo, la celebración contó con una batukada.







