La fiesta de los quintos del pasado fin de semana en Fabara se fue de las manos. Tanto que obligó a parar el encuentro que se disputaba entre el equipo local y el Alcorisa FS. El ambiente festivo que vivía la localida también se trasladó al pabellón polideportivo, donde acudieron unos 400 aficionados para disfrutar del encuentro. Sin embargo, duró poco. «La primera parte acabó bien, pero solo empezar la segunda, hubo alguien que tiró una gallina al terreno de juego, el árbitro paró el partido hasta que cogieron el animal, pero tardaron un rato», relata el entrenador fabarol, José Manuel Pelegrín, quien tilda la situación de surrealista.
Sin embargo, los altercados lejos de quedarse ahí continuaron con el lanzamiento de huevos al terreno de juego, lo que obligó al árbitro a volver a parar el encuentro. Después de hablar con los entrenadores, y tras la incapacidad de practicar ningún deporte en el campo, se decidió aplazar el encuentro a 18 minutos del final y con un marcador de 2-3, favorable a los alcorisanos. "El árbitro nunca dio el partido por terminado, me dijo que seguramente se volverían a jugar a puerta cerrada los 18 minutos que faltaban" explica Pelegrín. La sorpresa para el club fabarol llegó esta semana cuando la Federación Aragonesa de Fútbol remitía la resolución del partido. En ella se da por perdido el encuentro con un resultado de 0-6 al equipo FS Fabara, además de tener que pagar una multa económica de 100 euros. "Ha sido un palo porque estábamos plantando cara a un buen equipo y no íbamos perdiendo de tanto para no poder remontar el partido" asegura el entrenador.
Aunque se desconoce la autoría de los hechos, desde el club condenan el comportamiento del público, y aseguran que es la primera vez que ocurre.








bueno es la 1° vez que sueltan una gallina pero en ese pabellón se an vivido comportamientos por parte de la afición que dejan bastante que desear contra los jugadores rivales. como decirte de todo, escupir… de todas formas no sé cómo se extraña el señor pelegrin con los años que lleva en el puesto. aún les a salido barata la gracia.
De vergüenza