El Ayuntamiento de Alcañiz quiere iniciar una campaña de micromecenazgo para financiar la restauración de un lienzo de gran tamaño y calidad de la última cena que había estado oculto hasta la fecha en la Iglesia Mayor. De estilo barroco tenebrista, se descubrió hace ocho años pero quedó en el «limbo» hasta ahora, que se quiere poner en valor para que lo conozca toda la ciudadanía.
El lienzo es de «gran calidad» según la Fundación Santa María de Albarracín, experta en restauración artística desde hace más de tres décadas y con un centro propio. Su director, Antonio Jiménez; y su restauradora Rosana Herrero estuvieron este jueves en Alcañiz para ver el lienzo, del que ya habían realizado una primera catalogación mediante fotografías.
Su valoración fue muy positiva por su «gran calidad y proporciones» (2,80x2,20) en palabras de Jiménez. El director considera que es una «pieza muy interesante para el patrimonio mueble de Alcañiz» pero al mismo tiempo se encuentra «muy destrozada». A falta de una valoración económica más exacta, la Fundación estima que restaurar el lienzo en su centro le costaría al Ayuntamiento entre 8.000 y 10.000 euros. «Va a quedar espectacular una vez esté recuperado. Es una pieza a destacar, elementos así pueden singularizar a la propia Iglesia. En cualquier paramento que se coloque va a llamar la atención por su calidad y también por su tamaño. Diría que incluso es un pequeño retablo por sus proporciones», destaca Jiménez.
De las gestiones se está encargando el concejal de Patrimonio, Carlos Andreu, que fue quien contactó con la Fundación para que se desplazaran a la ciudad. El problema es que el lienzo es propiedad de la parroquia al encontrarse en la Iglesia Santa María la Mayor y el Ayuntamiento no puede destinar una partida a un bien que no es municipal. Por ello, Andreu quiere vincular en la restauración a toda la ciudadanía lanzando una campaña de micromecenazgo para recaudar el la financiación necesaria con aportaciones económicas de vecinos, empresas y entidades.
Fue descubierto en 2016
El lienzo fue descubierto en 2016 por Jesús Ponz, un alcañizano interesado en la historia local al limpiar, ordenar y poner en valor los libros de la sala superior a la sacristía de la capilla de la Soledad. Lo encontró en el suelo doblado sobre una parte del marco dorado que lo soportaba. Lo colgó en una de las paredes y durante ocho años «lo vio para sí mismo» hasta que decidió que «tenía que sacarlo porque es digno de que la gente lo vea». Informó y pidió presupuesto a la Fundación aunque todo quedó «en el limbo» y cuando el concejal Andreu fue conocedor ha querido promover la restauración a través del Ayuntamiento.
Uno de los enigmas es conocer el origen del lienzo. Según ha investigado Ponz, no está inventariado y la primera alusión que ha encontrado se encuentra en un inventario que en febrero de 1595 realizó en una visita pastoral el por entonces arzobispo de Zaragoza, Alonso Gregorio. En 1656, como introducción al sínodo que se celebró en Belchite se acometió una exhaustiva relación de todo el contenido de la Iglesia y se hacía referencia a la «invocación de la cena».
Una escenografía muy contrastada
Con una visión tenebrista, la última cena tiene infinidad de personajes y una escenografía muy contrastada entre la mesa, con el santo grial en el centro muy iluminado; y el resto prácticamente en penumbra. Los apóstoles tienen caras «muy singularizadas» entre las que destaca la de Judas, que el director de la Fundación define como «espectacular»; y otros personajes con «expresiones bien diferentes» en torno a la figura central, la de Cristo.
Precisamente, el eje central lo mide Jesús de arriba a abajo con un foco justo en la zona de la cena y un reflejo importante en la mirada extasiada del propio Cristo. A los lados aparecen los apóstoles con apariencia más tenebrista y caras que se verán mucho mejor tras la restauración.
El lienzo se encuentra «destrozado» con lagunas pictóricas «tremendas» -hay trozos en los que falta pintura- y con los bordes destrozados. También necesita colocarle unas bandas especiales para que vuelva a su tensión original.







