El histórico del PAR José María Fuster (Alcañiz, 1960) ha vuelto a la política activa como alto cargo del Gobierno de Aragón al asumir en septiembre la dirección general de Desarrollo Estatutario. El alcañizano es uno de los tres exmilitantes aragonesistas que trabajan en el ejecutivo de PP-Vox de la mano de Aragoneses, una de las dos escisiones del PAR nacidas tras la profunda crisis interna de la formación que acudió a las últimas elecciones autonómicas en coalición con los populares. Fuster abandonó el PAR en 2021 y fue una de las voces más críticas con la anterior dirección.
¿Qué visión aragonesista tiene el Gobierno de Aragón?
Importante. Aunque gobierna una coalición de PP y Vox hay partidos que participan en la gobernabilidad como Aragoneses y el PAR, lo que ha conseguido ensanchar su transversalidad. El presidente Azcón está demostrando que cuando hay que defender a Aragón pone a la comunidad por delante de su partido. No todos los presidentes del PP están de acuerdo en política hidráulica y financiera.
¿Le preocupa que exista desarraigo aragonesista en la sociedad?
No, no hay desapego al aragonesismo sino a la militancia aragonesista. Los aragoneses somos muy aragonesistas.
Ostentan diez direcciones generales tanto el PAR (7) como una de sus escisiones, Aragoneses (3), partido del que ahora forma parte, ¿hay choques dentro del ejecutivo?
No, todas las política que se desarrollan son coordinadas y atienden a los acuerdos de gobierno entre partidos que hay que respetar. No he percibido ninguna cortapisa significativa en mi dirección general.
Vuelve a la política activa, de la que llevaba años alejado, ¿a qué se debe?
Uno no deja nunca de ser político pero por una serie de circunstancias estoy empezando una etapa que tiene cierta relación con mi trayectoria.
Son una de las dos escisiones de críticos del PAR y se presentaron a las autonómicas y municipales integrados en el PP, ¿cuál es el futuro de Aragoneses?
Estamos trabajando en un gobierno en el que también hay otros aragonesistas con los que vamos llegando a acuerdos. El aragonesismo pasa por una etapa difícil pero estoy convencido de que hay buena voluntad por todas las partes para confluir en, como mínimo, una unidad de acción. El tiempo lo dirá pero creo que el problema más importante ya no está activo.
¿Cuál es?
(Risas) Lo dejo ahí.
¿Cómo se encuentra su relación con el PAR? Fue militante hasta 2021.
Me siento tan aragonesista como los militantes del PAR. Mis relaciones con sus integrantes son buenas o normales, con unos mejores que con otros pero, insisto, el principal problema ya no está.
¿Es necesaria una reunificación del aragonesismo?
No tengo ninguna duda y estamos trabajando para que se produzca.
¿Entre el PAR, Aragoneses y Tú Aragón?
Sí.
¿Será posible?
No hay que ponerle plazo. Al igual que hubo una disgregación, ahora todas las partes se encuentran en un proceso de seguir hablando y coordinando. Es difícil que un miembro del PAR, Aragoneses o Tú Aragón piense diferente sobre un tema, venimos de la misma madre. Ha habido decisiones coyunturales, sucesos desagradables e intereses que nos han separado pero ahora no tenemos por delante nada más que tiempo para reflexionar. Todo el mundo está en la mejor de las disposiciones para que se produzca.
¿Cómo ve la política de su ciudad?
Alcañiz y el Bajo Aragón necesitan un impulso importante y para eso es necesario poner en marcha proyectos e ideas. En la medida de que haya acuerdos y consenso será más fácil. Mantengo buenas relaciones con todos los alcaldes, les he trasladado las ideas que se me han ocurrido y estoy a su disposición para colaborar.
¿Han escuchado lo que les ha propuesto?
Habitualmente escuchan pero no es lo mismo opinar cuando ostentas la responsabilidad de tomar decisiones que cuando no la tienes. Yo hubiera cambiado absolutamente toda mi vida política por ser alcalde. Para mí es lo más importante y ha sido la única ilusión de mi vida que ya no cumpliré. Alcañiz es ciudad de concordia y las relaciones personales han sido razonablemente buenas y en los momentos más delicados todos hemos sabido estar donde nos correspondía.
Se quedó a un centenar de votos de Juan Carlos Gracia Suso para ser alcalde, ¿siempre será un espinita?
No, no fui alcalde porque no llegamos a un acuerdo. Yo había apoyado al PP en muchas ocasiones y creía que me correspondía por el resultado y la experiencia. El PP entonces no lo quiso pero Suso tuvo nuestro voto cuando lo necesitó de verdad.
¿Qué objetivos se marca con la dirección general de Desarrollo Estatutario?
Es una dirección modesta dentro del organigrama del Gobierno de Aragón pero muy significativa e importante que trabaja no solo en la defensa de las competencias sino también en la divulgación de nuestra normativa, que es el Estatuto; y el Derecho Foral Aragonés. No siempre ha sido una dirección general, en algunas legislaturas se ha quedado en una jefatura de servicio dentro de una dirección general. Eso no dice que se hagan más o menos cosas pero un gobierno que no tiene esta dirección general dando importancia a la ley más importante, que es el Estatuto, evidentemente tiene unas convicciones diferentes. No tomamos las decisiones del gobierno pero contribuimos a ellas emitiendo informes. También nos corresponde definir el marco competencial aragonés y discutirlo con el Estado. Desde que comencé a finales de septiembre hemos tenido cinco bilaterales discutiendo leyes o decretos ley del ejecutivo anterior porque el Estado ha cuestionado la constitucionalidad de todos los preceptos. Nuestros técnicos tienen la labor de defender las competencias de Aragón en todas las materias con arreglo al marco de la Constitución y el Estatuto pero las líneas de separación son difusas y cada precepto a veces invade partes competenciales. No solo discutimos con el Estado, también con cualquier departamento de DGA que pone en marcha una normativa en el aspecto competencial, no en el técnico.
¿Qué suponen las competencias?
Este curso se cumplen 25 años desde que gestionamos la educación y en 2025, de la sanidad. Antes las decisiones educativas se tomaban en Madrid y ahora aquí, lo que permite mantener abiertas escuelas con cinco alumnos. No es lo mismo un territorio que otro. Las comunidades más identitarias como Cataluña o el País Vasco de lo que más hablan es de competencias porque es en lo que reside el autogobierno. Por ejemplo, la de Prisiones está reconocida en el Estatuto pero no la tenemos transferida o ahora que se habla de seguridad, Aragón tiene dos preceptos estatutarios que le permitirían desarrollar esa competencia. Hay otras disposiciones de las que no hablaré porque sería abrir un tema que no toca. Además tenemos un desarrollo estatutario institucional, las Cortes y el Justicia de Aragón. Fuimos pioneros en la custodia compartida, que la aprobamos porque tenemos derecho propio; y ahora trabajamos para que las personas con discapacidad puedan gozar de plena autonomía en la toma de sus decisiones.
La última reforma del estatuto se realizó en 2022 para derogar los aforamientos políticos y para proteger los 14 escaños de la provincia Teruel pese a la pérdida de población, ¿es necesaria otra?
Las peticiones de reforma del Estatuto deben atender a realidades sociales y ahora ningún partido aragonés la ha pedido. Ya se ha reformado cuatro veces y se puede hacer tantas como sea necesario siempre que exista un impulso político y social. Es curioso, en los debates preautonómicos una de las cuestiones más complicadas era la representación de los territorios. En Euskadi es igualitaria con 25 diputados por cada una de las tres provincias y en Aragón no era así y estaba ligada a la evolución de la población. Ahora existe un debate impositivo en Cataluña pero Aragón tiene disposiciones en su Estatuto que le permitirían obtener un régimen foral pero el de la comunidad vecina no contempla esa posibilidad por lo que están buscando fórmulas y tienen que retorcer las disposiciones para llegar a una cosa parecida. El estatuto que va recogiendo tu identidad a través de la historia va marcando tus reglas de juego. Aunque Aragón tardó en obtener competencias que Cataluña obtuvo muy rápido como sanidad o educación; en el Estatuto del 2007 nuestra comunidad tiene una gran cantidad de competencias e instrumentos. Por ejemplo, está contemplada la reserva hídrica, que no es un tema menor y mandata al gobierno para que se oponga a cualquier tipo de trasvase.
El coste efectivo de la prestación de los servicios públicos por habitante en el medio rural no es el mismo que en las grandes ciudades, ¿se va a impulsar la reforma del sistema de financiación autonómica teniendo en cuenta este factor?
El Estatuto tiene previsiones para estos temas desde el punto de vista bilateral y multilateral. En sus reuniones con el Estado Aragón puede plantear cuestiones pero la financiación autonómica se resuelve en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que es donde se reúnen todas las comunidades y que es lo que el presidente Azcón reclama que se reúna para atender no solo a la variable de población. Si por la dispersión territorial nuestras competencias son más caras se debería atender este coste. El problema de la financiación autonómica es político y de tal calibre que lleva muchos años prorrogado el periodo que ya había acabado. Todo ello sin renunciar a lo que dice nuestro Estatuto, a los derechos que a Aragón le hubieran podido corresponder en virtud de su historia.
La última comisión bilateral Aragón-Estado se celebró en 2018 y solo se han reunido en ocho ocasiones desde que se creó en 2008, ¿van a impulsar la bilateralidad?
Desde la dirección general no tenemos capacidad de convocar la bilateral pero hacemos seguimiento y emitimos los informes que se nos piden. Es evidente que la bilateral aborda los asuntos que específicamente atañen a Aragón y es bueno que haya un dialogo bilateral y también multilateral. Para este último el Senado debería ser una cámara de encuentro territorial de España, que es su función; y sin embargo ahora esa labor parece que la realiza el Congreso. Los gobiernos de las comunidades deberían desarrollar sus debates y encuentros a través de la Cámara Alta.
Citaba el de prisiones pero, ¿qué otros traspasos de competencias no se han hecho efectivos?
Los más importantes ya se han acometido pero aún quedan y se deben impulsar a través de la comisión mixta de transferencias Aragón-Estado y se pueden impulsar políticamente a través de la bilateral. Si desde 2018 no se ha reunido, conviene, pero insisto en que muchos de los problemas se deben tratar bilateralmente pero también multilateralmente.
Desde 1982, el Estado ha transferido a Aragón 112 competencias y la gran mayoría se recibieron antes de la reforma de 2007. Desde entonces, apenas ha habido 10 y las últimas son de 2011, ¿van a pedir más competencias?
Yo las querría todas pero no me corresponde a mí decidirlo. Estoy convencido de que el gobierno también pero la administración autonómica ha crecido de una manera importante en los últimos años y entiendo que el gobierno poco a poco vaya desarrollando esa interlocución. Que la ideología del gobierno sea distinta puede favorecer o no. Siendo del mismo partido la bilateral no se ha reunido desde 2018, depende de las circunstancias. No tengo duda de que Azcón desea dialogar con el Gobierno y con las comunidades en la conferencia de presidentes.
Aragón sigue pendiente de recibir el traspaso de más de 20 competencias como prisiones, transportes en ferrocarril o Trabajo, ¿cuáles son los más importantes?
No tiene sentido señalar uno en concreto porque para cada sector el suyo es muy importante pero hay aspectos procedimentales, desde la Inspección de Trabajo a Prisiones… Primero hay que ver las prioridades de la sociedad y cómo se desarrollan en otras comunidades. Puede haber diferencias pero no privilegios.








Me alegro de esta reunificación. Millán al poder, al ataque de nuevo ¡¡¡¡¡
Jaja, aún sigue pensando que debería haber sido alcalde por el artículo 33.
Y qué oportuna la preguntita…Me mondo