La Guardia Civil ha abierto al fin este martes la nueva casa cuartel de Utrillas ocho meses después de terminar las obras. Hasta la fecha, sus agentes seguían trabajando en una sala de un local cedido por el Ayuntamiento como oficina. A finales de enero quedó el edificio listo, tal y como se dio cuenta en un acto público con autoridades pero, sin embargo, el Ministerio del Interior seguía sin autorizar el traslado de sus agentes, que ya llevan años establecidos en espacios municipales después de que el anterior cuartel se declarara en ruina hace una década.
La necesidad de construir un nuevo cuartel llevaba casi dos décadas reivindicándose en la sociedad utrillense y en 2024 al fin comenzaron las obras gracias a que el Ayuntamiento cedió los terrenos y se hizo cargo de la línea de media-alta tensión que pasaba por allí.
A principios de enero, con el cuartel listo para entrar, el Ministerio no se tomó prisas para que sus agentes dejaran una interinidad en la que llevan ya seis años con oficinas en espacios municipales y viviendo en pisos alquilados por falta de casas cuartel, unas condiciones que reducen el interés de los guardias por la zona. Desde la Guardia Civil aseguraban que no podían abrir el cuartel por problemas con la contratación de luz e internet. Los primeros ya están solucionados pero la conexión a internet ha tardado en llegar.
Primero el Consistorio les cedió el edificio de las antiguas oficinas de MFU (Minas y Ferrocarriles de Utrillas) pero desde el inicio del curso escolar en septiembre han trabajado en una sala del Salón de Actos. El traslado no pilló de sorpresa a la Guardia Civil. El Ayuntamiento ya informó en varias ocasiones -ha remitido dos cartas a la Subdelegación del Gobierno en Teruel, la primera en marzo- de que en septiembre necesitaba el edificio para trasladar allí a los alumnos de infantil del CEIP Villa de Utrillas mientras duren las obras de construcción del aula de dos años. Sin embargo, el Ministerio del Interior no abrió el cuartel así que hubo que derivar a la decena de agentes a un pequeño despacho en el Salón de Actos. "La Guardia Civil es un servicio fundamental y los agentes necesitaban una casa cuartel con todas las prestaciones para trabajar y atender a los vecinos de las Cuencas Mineras. Llevábamos 20 años reivindicando un nuevo cuartel", afirma el alcalde de Utrillas, Joaquín Moreno.








