La nueva casa cuartel de la Guardia Civil en Utrillas ya está terminada, tras doce meses de obras y 17 años de espera desde que se anunció. La inversión ha ascendido a 3,5 millones de euros. La superficie construida supera los 800 metros cuadrados y se divide en dos edificios, uno con las dependencias oficiales propias de la Benemérita y otro con cuatro viviendas. La capacidad total es de 12 guardias, aunque eso no significa que todas las plazas vayan a estar cubiertas, ya que «depende de las bajas y los traslados», según especificó el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, este jueves durante la visita al acuartelamiento.
Hasta la casa cuartel, ubicada en una parcela cedida por el Ayuntamiento en la avenida de Valencia, se desplazaron también el subdelegado del Gobierno en Teruel, Enrique Gómez; y representantes de la empresa pública encargada de desarrollar el proyecto, la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (SIEPSE). Les acompañaron el alcalde de Utrillas, Joaquín Moreno, así como otros miembros de la corporación municipal.
«Son muy buenas noticias el poder hacer ya una visita de finalización de obra de un cuartel que será inaugurado a la máxima brevedad posible, porque nos gustaría contar con alguien del Ministerio que pudiera venir y cortar la cinta», señaló Beltrán. El delegado del Gobierno en Aragón destacó la presencia de la Guardia Civil en la España despoblada como «uno de los muchísimos factores que fijan población», al igual que «lo hacen las comunicaciones, las telecomunicaciones, la escolarización y otros muchos servicios». En este sentido, hizo hincapié en la importancia de que los guardias civiles trabajen en las «mejores condiciones».
La construcción del nuevo acuartelamiento se anunció en 2008, aunque no se dio ningún paso hasta una década después. En 2019, el Consejo de Ministros incluyó 1,8 millones de euros para las obras en el Plan de Infraestructuras del Estado. Entonces ya habían pasado cuatro años desde que la casa cuartel había sido cerrada por su estado ruinoso. Desde 2015, el Ayuntamiento ofrece una oficina temporal como dependencia para que la Benemérita pueda dar su servicio en Utrillas.
Dos edificios
La nueva casa cuartel se compone de dos edificios. Por un lado, está el área de trabajo, de 430 metros cuadrados, conformada por una zona de control de accesos, dos oficinas -para el comandante de puesto y para el primer oficial-, salas de reunión, salas de trabajo, garajes para ocho vehículos y dependencias técnicas. Por otro lado, se encuentran las cuatro viviendas, con tres habitaciones, salón y cocina, con una superficie total de 360 metros cuadrados. «Se cambia un poco el modelo de lo que es la clásica casa cuartel de la Guardia Civil, donde en el mismo espacio físico estaba el guardia intentando hacer vida tranquila y escuchando al mismo tiempo la emisora de radio», explicó Beltrán.
Los dos inmuebles, aunque son independientes, mantienen un carácter unitario y crean un conjunto de construcción moderna y funcional con una estética integrada en el entorno. Cuentan con cubiertas inclinadas y un cerramiento tipo SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) de fácil y reducido mantenimiento, «muy adecuado para los rigores del clima de la zona». También disponen de paneles solares, de un sistema de recuperación de agua de lluvia para los sanitarios y de otro de riego por filtración que permite ahorrar agua.









