La Iglesuela del Cid encara la última fase de obras de la ampliación su residencia municipal, un proyecto que se ha realizado a lo largo de los últimos años como una iniciativa esencial para dar un servicio muy necesario a los mayores del municipio. Su gestión seguirá siendo municipal y con un carácter muy familiar y unos precios económicos en una comarca en la que la mayoría de jubilaciones no son elevadas por el trabajo en la agricultura o la ganadería.
Esta fase finalista tiene un presupuesto de 314.857 euros a cargo del FITE con el que se terminará toda la obra a falta de dos habitaciones y un ascensor. Con los trabajos el servicio cumpliría la normativa actual y ampliaría en 11 plazas más hasta llegar a las 24 totales. Actualmente funcionan ocho habitaciones individuales y en otra fase anterior ejecutaron cinco más que están equipadas pero no se pueden abrir al no cumplir con la normativa vigente de residencias. Con las obras actuales se va a adecuar el edificio existente y ampliar el nuevo antes del 31 de julio.
Concretamente, se va a ampliar un edificio añadiendo un piso más en la zona que actualmente solo tiene planta baja. En este nuevo piso se ubicarán habitaciones y baños y pasillo de conexión con el edificio existente. En esta fase también se realizan las labores de reforma y acondicionamiento interior en la planta baja y planta primera con el objetivo de terminar la obra. En general, se trata de colocación de acabados, carpinterías y en la adecuación de las zonas de conexión entre el edificio existente y el ampliado.
El edificio se ha diseñado en forma de L, conectando con la actividad existente a través de la planta primera. En la planta baja, se plantea una zona con unos aseos y varias salas. Por un lado, en la planta calle, la zona que conecta con el exterior y cuenta con salas para diferentes usos. En la planta primera están las habitaciones con baño accesible. En una próxima fase se construirá una escalera que comunica con la planta primera, quedando una en la zona a acondicionar y otras dos en la otra parte.
La distribución del proyecto pretende cerrar visualmente y colmatar la parcela, pero a su vez plantea una permeabilidad con el patio. Esta forma en L permite mantener el interior de la parcela como zona verde y generar un espacio donde puedan relacionarse los usuarios.
El alcalde de La Iglesuela, Fernando Safont, destaca que el proyecto está pensado para acoger a 24 personas porque su modelo no es el de una «macroresidencia» sino el de un espacio «acogedor y familiar». «Queremos que los mayores de la localidad tengan una buena vida en sus últimos años en un lugar amigable, con un gran jardín con un huerto», destaca el primer edil, quien también apuesta por la gestión municipal para poder mantener unos precios asequibles. «Con pensiones de la ganadería o la agricultura no se pueden pagar residencias de 1.800 euros como se piden en otros lugares, queremos que sean asequibles a su economía para que nuestros mayores puedan seguir en su pueblo con una gran calidad de vida. No buscamos la rentabilidad, si nos cuesta dinero, lo asumiremos igual que otros servicios deficitarios», afirma Safont.








