Las dos cabezas visibles del PSOE de Alcañiz en los últimos años, Ignacio Urquizu y Javier Baigorri, rivalizarán este viernes en las urnas para liderar la Agrupación Local. Las dos candidaturas evidencian lo que era un secreto a voces en la política alcañizana desde el último tramo de la pasada legislatura, la tensa relación entre Urquizu, alcalde de 2019 a 2023 y secretario local desde 2015; y Baigorri, la persona que fue su mano derecha y estuvo al frente de la economía municipal y también en el día a día del Ayuntamiento como teniente alcalde en la anterior legislatura.
Los cerca de 70 militantes socialistas alcañizanos-no todos son del municipio, también hay de pueblos de alrededor- escogerán a su nueva Comisión Ejecutiva, liderada por el secretario general, al que acompañarán otros cargos que se presentan en la lista. Los dos candidatos ya llevan unos días haciendo campaña llamando por teléfono a los militantes para convencerlos de que este viernes acudan a votar a la asamblea.
Tanto Urquizu como Baigorri coinciden en que viven a caballo entre Madrid, donde tienen su trabajo; y Alcañiz; donde siguen siendo concejales, después de que en 2023 el PP ganara las elecciones y el PSOE pasara a la oposición. Urquizu dejó en enero el acta de diputado autonómico para comenzar «una nueva etapa». Desde el verano anterior ya había asumido nuevas responsabilidades profesionales, regresando como profesor a la Universidad Complutense de Madrid y colaborando en medios de comunicación y en Metroscopia. Baigorri también lleva tiempo trabajando en la capital.
Baigorri, hijo de la histórica alcaldesa socialista Marisol Navarro, era un gran desconocido de la opinión pública hasta que entró en los primeros puestos de la lista electoral de 2019, encabezada por Urquizu, muy ligado desde joven a la Agrupación Local, pero quien hasta entonces solo había apostado por la política nacional y autonómica. Su victoria fue histórica porque los socialistas recuperaron una alcaldía que no ostentaban desde hacía tres décadas, precisamente con la madre de Baigorri como primer edil. Así ponían fin a unos años de ostracismo en los que pagaron muy caro en las urnas la fractura que se produjo en la agrupación cuando en 2011 la Ejecutiva provincial del PSOE desmanteló el Comité Local controlado por Ángel Lacueva y nombró candidato a Manuel Ponz apartando a Alfonso Callejero, el joven mallorquín que había ganado las primarias por cuatro votos.
Precisamente fue Urquizu quien presidió entre 2011-2012 la gestora hasta que Jorge Abril fue nombrado secretario general. El también concejal dimitió en 2015 y desde entonces el exalcalde ha liderado el partido, primero en funciones y ya después revalidado por sus compañeros en 2018 y 2022.
Por su parte, Baigorri ha sido el número 2 del partido a nivel provincial desde 2021 hasta hace un mes como secretario de Organización bajo el liderazgo de Mayte Pérez.
Ahora Urquizu asegura que se postula a la reelección como secretario local porque «muchos afiliados» de la agrupación se lo han pedido y en una reunión del partido hubo «abrumadora mayoría» a su favor. Entre otros, resalta que cuenta el apoyo del resto de concejales socialistas: «He estado hablando con muchos compañeros estas semanas y me siguen pidiendo que me vuelva a presentar». El alcañizano insiste en que ahora mismo no tiene ambiciones políticas más allá de ejercer la portavocía del grupo municipal del PSOE y está centrado en su faceta profesional. «Como siempre digo, estoy al servicio de mi partido. No tengo ninguna ambición política, ni quiero formar parte de ninguna lista a las Cortes de Aragón ni al Congreso de Diputados. Me dedico a mi trabajo y todo eso ya lo tengo un poco atrás, pero la Agrupación Local es mi pueblo y siempre me gusta trabajar por Alcañiz. He estado mucho tiempo reflexionando y creo que puedo seguir ayudando a la agrupación en el objetivo de recuperar la alcaldía en 2027», afirma.
Por su parte, Baigorri ha preferido no realizar declaraciones ante la llamada de este medio.







