Marcos Balfagón Sierra siempre está ahí. Siempre que ha recibido la llamada de La Puebla, la respuesta ha sido positiva. Vive en Madrid pero su cabeza está constantemente llena de tambores, de cañas, de gigantes, de fiestas y de todo lo que suene, huela y sepa a poblano. En los últimos meses su teléfono ha sonado mucho. Sonó para encargarle la imagen de Arundo Donax y para encomendarle la imagen corporativa de la Tamborada Nacional que acogerá la localidad en 2026. Sonó también para comunicarle que el pleno había decidido concederle el Tambor de Honor. «Me han hecho este reconocimiento que no sé si es muy merecido, creo que se me queda grande, pero desde luego yo lo recibo con toda la ilusión del mundo. Que te hagan esto en tu pueblo, imagínate…», sonríe.
Es ilustrador y ha puesto su arte al servicio de la prensa, de la publicidad para grandes y conocidas marcas y nobles campañas para diferentes oenegés, además de para organismos públicos. Además de que trata de volver siempre que puede, sus dibujos le mantienen en estrecho contacto con el pueblo cada vez que reclaman su colaboración. Cuando La Puebla acogió las Jornadas de Convivencia de la Ruta en 2016, él vistió el acto del pregón dibujando en directo. Recoge de buen grado las palabras del alcalde, Pedro Bello, que cuando anunció su galardón se refirió a él como el «ilustrador de cámara» del Ayuntamiento y las asociaciones. «Algo así soy, sí», ríe. «Siempre que me lo han pedido he colaborado de forma desinteresada, es mi pueblo y que cuenten conmigo me hace mucha ilusión y es un premio, hace muchos años que lo hago y es fácil entenderse tanto con Pedro como con Concha Breto y Mario Gros, que son maravillosos con las jornadas de la caña y los gigantes», añade.
En uno de los momentos más difíciles para La Puebla -si no el que más hasta ahora- también recurrieron a él y esa llamada telefónica no se le olvida. Era marzo de 2020 y sonó su teléfono en la medianoche. La gente debía quedarse en casa y el mensaje debía ser tan claro y contundente a la vez que amable, que el Ayuntamiento quiso hacer el llamamiento con un vídeo. En tiempo récord el resultado fueron sus dibujos en animación entrelazados con los mensajes que grabaron gente mayor y personal sanitario. Ese vídeo se difundió y, además, surtió efecto. Suya es también una ilustración con sanitarios tirando hacia abajo de la curva de una gráfica de casos. «Ese vídeo fue una responsabilidad, porque tenía que salir bien y que el mensaje calara porque había vidas en juego. Para mí profesionalmente fue una barbaridad porque, además, es mi pueblo. Se implicó mucha gente en él y fui una pieza más de esa maquinaria, salió bien y fue referencia para otras localidades», recuerda.
Algo muy fuerte tiene La Puebla de Híjar para que una persona que salió de allí con un año de edad, mantenga un lazo tan estrecho y, además, siempre que pueda se cuelgue su tambor y salga con su cuadrilla. «A mí me encanta, conservo amigos y familia y lo disfruto», dice. En esos días de reencuentros él va preparado. «Mi abuelo era el carretero de La Puebla y mis padres, Áurea y José, abrieron el bar Brillante en 1960, cuando lo digo todo el mundo me ubica», dice con orgullo. Ahí es nada, toda una institución el Brillante, un bar que sigue despachando comandas de día y de noche en la plaza. Él regresa siempre que puede, aunque siempre está porque todos los dibujos y carteles tienen el sello Balfagón y ya, cada vez más, sello de La Puebla. No todas las localidades pueden presumir de tener una imagen reconocible, pero La Puebla sí y detrás hay un profesional. «Creo que se ha construido una imagen positiva del pueblo, y es gracias a lo que pueda aportar y por la libertad que me dan. Se habla mucho entre todos hasta llegar al resultado», añade.
Autor de la imagen de la Tamborada Nacional 2026
La Puebla de Híjar será sede de la Tamborada Nacional 2026, un «reto pero también una oportunidad», como ya avanzó el alcalde, Pedro Bello, en Moratalla. Fue allí, en las Jornadas Nacionales donde hace dos semanas se presentó el vídeo de la localidad. El audiovisual recoge en apenas un minuto sus bondades patrimoniales y datos históricos a través de una serie de dibujos en un único trazo de Marcos Balfagón para, seguidamente, relatar con imágenes rápidas y directas cómo es una Semana Santa poblana. El material lo grabó Pablo Ibáñez en 2024 y de narrarlo se encarga Cristina Vidal, que presta su voz jotera a la locución. Tres poblanos al servicio de su pueblo tiene el vídeo y a cientos de personas detrás por la Tamborada. «Pensamos en mostrar el pueblo y sus rincones con dibujos, son evocadores y así quien se quede con ganas puede verlo en 2026», dice Balfagón. La Puebla será el pueblo más pequeño en ser sede de una Nacional hasta ahora abriendo la veda a otros. Como apuntó el alcalde en Moratalla: «somos un pequeño pueblo pero con un corazón inmenso y una ilusión que desborda».












