La retirada de un nido sin autorización puede conllevar multas de entre 100 y 3.000 euros e incluso en los casos más graves, implicar un delito penal. Así lo recuerda la iniciativa 'No destruyas sus nidos', campaña impulsada para concienciar sobre la protección de los nidos de vencejos, golondrinas y aviones situados en los municipios del Bajo Aragón Caspe y la Ribera del Ebro.
Cada año los agentes de protección de naturaleza (APN) reciben incidencias por retirada de nidos, principalmente debido a rehabilitaciones o trabajos de mantenimiento que se realizan en los municipios. «La gente no tiene intención de perjudicar a la fauna, sino que se desconoce que los nidos están protegidos por ley», explica una de las agentes, Gabriela Zambrano.
Por ello, la finalidad de la campaña es que la sociedad conozca mejor a las aves y aprenda a como convivir con ellas. Algunas de las medidas son la prohibición de la destrucción o retirada de los nidos, incluso si están vacíos. Asimismo, los agentes defienden que no se debe alterar el lugar donde se encuentren, puesto que es importante no molestar a las aves durante la cría.
Pequeños gestos para proteger a las aves
Cada primavera estas aves regresan desde África para ocupar los mismos nidos año tras año. Con el objetivo de favorecer su conservación, la campaña busca divulgar consejos para facilitar la convivencia. Entre ellos, la instalación de nidos artificiales en edificios públicos para evitar que aniden en las casas particulares.
No obstante, cuando un nido ya se encuentra en una vivienda particular, también se pueden adoptar medidas que minimicen las molestias. Zambrano, concretamente, explica que "se puede colocar una bandeja o un recogedor bajo los nidos y así evitar que los excrementos ensucien los balcones o ventanas».

Los insecticidas naturales del verano
Más allá de su valor patrimonial, estos alados desempeñan un papel esencial en el equilibrio del ecosistema. Alrededor del río Ebro, entre el territorio de Pina de Ebro y Caspe, se generan zonas de proliferación de insectos durante los meses de verano. En este contexto, los vencejos, golondrinas y aviones desempeñan un papel clave como controladores biológicos. «La labor que hacen es fundamental, porque actúan como insecticidas naturales. De hecho, un solo ejemplar puede llegar a consumir miles de insectos al día», explica Gabriel Torrecilla, Agente para Protección de la Naturaleza de Quinto de Ebro.
Además de vigilar las principales colonias durante la época de reproducción, los agentes prestan asesoramiento a los ciudadanos para resolver cualquier duda sobre la presencia de estas aves. El objetivo es conseguir evitar que el desconocimiento siga siendo la principal causa de destrucción de los nidos de vencejos, golondrinas y aviones.







