Suciedad en las calles y escombros cerca del río. Son solo algunas de las quejas de los vecinos que viven cerca del entorno de los Torreones y el Guadalope de Alcañiz, uno de los mayores espacios verdes de la ciudad, y que, sin embargo, sufre un gran abandono que le hace lucir, en gran parte, "muy descuidado". La situación ha empeorado todavía más a raíz de las obras de humanización que se están llevando a cabo en la zona, y que han dejado restos de basura que no se recogen, y más suciedad. La lluvia, además, anegó hace casi dos meses el enclave, y desde entonces los problemas con los desagües y las tuberías han continuado.
La flora y la fauna del entorno se está viendo gravemente perjudicada. Desde los Amigos del Río y de los Espacios Naturales de Alcañiz afirman que el estado del río es "deplorable", y que la fauna piscícola se está viendo "condenada a la muerte". Las trampas de tortugas de florida que llevan instalando desde hace 11 años, además, "están acabando llenas de fango". A eso se le suma que la "vegetación está muriendo" a causa de los "lodos perjudiciales", lo que provoca la "bajada de los niveles de oxígeno", según denuncia Vicente Cerdán, miembro de la asociación. La zona de paseo para niños y familias, además, permanece llena de escombros y suciedad que se han ido acumulando a causa de las intervenciones provenientes de las obras y las inundaciones. El resultado es una imagen degradada, y que no se debería corresponder a un paraje natural de un municipio como la capital bajoaragonesa.

Así lo corroboran también vecinos de la zona. Juana y Eva Ruiz, por ejemplo, son algunas de las vecinas afectadas, y quienes denuncian la "dejadez" por parte del Ayuntamiento en el entorno. Critican que las obras "parecen no terminar nunca" y dicen llevar "demasiado tiempo" limpiando el polvo "todos los días". Además, denuncian que tres tapas de alcantarilla están salidas o mal colocadas, lo que provoca que cuando pasan los coches por las noches hagan "tanto ruido" que "no se puede dormir". "Llevamos un año y medio así", insisten.
Alertan también del peligro que supone para la gente mayor: "Hay gente que se ha caído". "Deberían acabar ya las obras y hacer las cosas bien de una vez por todas", exigen. Los problemas se agravan cada vez que se producen lluvias, ya que el agua se junta "con el polvo que no limpian nunca, se convierte en barro y se emboza todo". "Es suciedad, es dejadez, es todo", se quejan. "Yo limpio mi puerta, lo que no voy a hacer es bajar a limpiar la carretera. Tenemos un servicio de limpieza en el ayuntamiento, ¿no?", reprochan indignadas.

Respecto a la prolongación en el tiempo y el mal estado de las obras, Ramiro Domínguez, teniente alcalde y concejal de Medio Ambiente, reconoce que la situación es "lamentable", y siente que el Ayuntamiento no pueda actuar debido a que se trata de "un problema de competencias". "Es responsabilidad del Ministerio", afirma. Entrar a limpiar la calle supondría "un peligro" sin la autorización necesaria, la cual aseguran que solicitarán "por escrito" lo antes posible. Sobre la situación que atraviesa el río y su entorno, el concejal sostiene no ver "ningún problema" más allá de las heces de perros que frecuentan la ribera, y reitera que la empresa contratada por el Ayuntamiento "ya se encarga durante todo el año de mantener la zona limpia".
Las obras que nunca acaban
Hace un mes, la empresa Conacon Sando seguía pendiente de un modificado de obra para acometer la instalación de una rejilla de drenaje en la calle Mayor, una medida propuesta por el Ministerio de Transportes para paliar las inundaciones recurrentes en los Torreones. El aumento de presupuesto que suponía esta modificación mantiene actualmente las obras en pausa, ya que la empresa reclama no haber recibido el dinero concretado. Paralelamente, el Ayuntamiento está trabajando en el cerro Pui Pinos para desviar el agua de la lluvia y evitar que caiga sobre el Corcho. El alcalde, Miguel Ángel Estevan, manifestó hace ya un mes su descontento con el resultado de unas obras que acumulan retrasos, levantamientos de aceras y hasta 35 errores detectados que todavía esperan respuesta ministerial.
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Es lamentable el estado de la ciudad.
Sr alcalde no pasa usted por la avenida?
Mire la cantidad de mierda que hay en las aceras.
Y así el resto de la ciudad.
Y del ruido ya ni hablar. Lo de las motos es insoportable!!!!
Como usuario y defensor de este espacio natural … el problema de la suciedad como consecuencia de la obras de humanización es una cosa, pero otra muy distinta es el mantenimiento y cuidado habitual de las riberas del río Guadalope donde aún hay zonas difíciles de transitar tras las lluvias torrenciales de hace unos meses y que siguen sin arreglar (debajo del puente de Caspe y parque árboles de colores, zona molino, etc ), restos de troncos y ramas de arboles caídos repartidos por todo el recorrido a ambos lados de la ribera, así como en el propio cauce del río, falta de poda y mantenimiento de árboles, pasarelas deterioradas con falta de maderas en algunas partes, bancos de descanso deteriorados y rodeados de maleza y además de cagadas de perros por todos lados y perros sueltos, debido un nulo plan para control y convivencia en este aspecto. En definitiva un verdadero pulmón verde de la ciudad a lo largo del río guadalope , que debería ser agradable y recomendable su uso para todos los alcañizan@s y visitantes, se convierte a veces en algo no muy recomendable por su estado y descuido. La imagen no es la mejor cuando deberíamos estar orgullosos de este espacio natural.
El sueño de tener una ciudad con atractivo turístico se desvanece.
El alcalde y todo su equipo deberían dimitir. Hay argumentos suficientes para solicitar la dimisión, han hecho de Alcañiz un saco de basura y un escenario de obras interminables. El coste económico desorbitado, pero el dinero es del pueblo, al que no respetan bajo ningún aspecto.
Esto sólo obedece a una estrategia que síguela los contratistas para cobrar más dinero por las obras; con la excusa de no haber cobrado, paralizan la obra para luego exigir pagos adicionales por”modificados” en la obra principal.
Y, por otra parte, el ayuntamiento excusándose bajo el paraguas de que”no es competencia suya”.
Si se penalizara a la empresa(y a los que la integran) con no poder concurrir a ninguna licitación de obra pública en un plazo no menor a Diez años, quizá actuarán de otra manera; estableciendo penalización económica si no se cumplían los plazos de ejecución de obra, etc, etc .
Pero están todos con pinchados, políticos y contrabandistas(perdón, quería decir contratistas, en qué estaría pensando).