Letras en latín, decoración con serpientes o motivos vegetales y hasta la figura de un San Cristóbal son algunas de las pinturas grisallas del siglo XVI que se encontraban ocultas en el edificio del antiguo ayuntamiento de Estercuel y que ahora ya están saliendo a la luz gracias a los trabajos de recuperación de la Fundación Santa María de Albarracín, valorados en torno a los 25.000 euros. El proceso de su recuperación está todavía en marcha, pero los especialistas ya intuyen que son unas inscripciones «de gran valor patrimonial e histórico», similares a las ya encontradas en Mirambel o Bordón, y que «valdría la pena proteger».
La Asociación Cultural de Jóvenes Estercuelanos, con 350 socios, fue la que en su día descubrió este tesoro oculto tras comprar el inmueble para convertirlo en su sede. Hallaron las grisallas por casualidad en una de sus habitaciones, ocultas detrás de un papel de pared, y automáticamente contactaron con la Fundación. Ahora sus técnicos de restauración, Lidia Alcalá y Salvador Rodríguez, llevan trabajando en ellas desde hace casi un mes y medio que ya ha dado de sí. «Se pueden observar letras, parte de figuras sueltas de personajes de época y letras que continúan por toda la sala como si fuera una cenefa en la parte superior…Tanto la técnica como los materiales nos hacen entender que el conjunto era de calidad, y que en su día formaría parte de lo que era una sala importante del Ayuntamiento», explica Alcalá.
Un San Cristóbal, única figura completa
El hallazgo que hasta el momento ha llamado más la atención de los técnicos es la figura de un San Cristóbal situada en la escalera, la única que hasta ahora ha podido recuperarse completa . Gracias a esta, además, el equipo ha podido intuir que toda la estampa podría tener una temática religiosa propia de finales del siglo XVI. «En las casas contiguas seguramente también se podrían haber encontrado pinturas similares. Pero lo más probable es que hayan sido tapadas con obras realizadas a lo largo de los años, justo como había ocurrido en este caso», añade Alcalá.
La fundación, no obstante, todavía se encuentra intentado descifrar el programa iconográfico que presenta la sala. De hecho, el proceso de su restauración está siendo más complicado de lo esperado inicialmente precisamente debido a la gran cantidad de materiales como el yeso que se han ido colocando encima de las grisallas a lo largo de los años. Muchas de las pinturas están saliendo más deterioradas de lo previsto, y los técnicos trabajan ahora en su consolidación. El siguiente paso será reintegrar aquellas zonas «que están más pérdidas» para terminar de reconstruir todo el conjunto.
El resultado final podrá verse a mediados de septiembre, y será después cuando se pueda proceder a poner en valor estas pinturas, algo que para la asociación «valdría mucho la pena».
Rosana Herrero, responsable del centro de restauración de la fundación, afirma su calidad: «pese a su deterioro tienen una entidad importante para poder hacerlas visitables. Esperamos que de aquí a septiembre podamos recuperar más del dibujo». Desde Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón afirman que también apoyarán a la recuperación de estas pinturas.







