La tenista caspolina Irene Burillo terminó semifinalista en el ITF W35 de Terrasa, disputado el pasado fin de semana. Pese a no haber conseguido superar la semifinal, este ha sido su mejor paso por un torneo en 2025, tal y como valoró la Real Federación Española de Tenis en una publicación en X.
La deportista cayó ante la francesa Lois Boisson (número 254 del mundo) a quien no pudo encajarle ningún set con un resultado 2-6 en el primer set y 5-7 en el segundo. La de Caspe demostró garra y fortaleza en la segunda parte del partido aunque no pudo llevarla hasta la final. Tras su paso por este último torneo, Burillo se posiciona como la número 231 del mundo. No obstante, la temporada continúa y la tenistap pone la mirada en su siguiente competición: el WTA 125 La Bisbal d’Emporda que comienza este martes.
Su primera rival será Alizé Cornet, número 532 del mundo. Cabe recordar, que la caspolina comenzó la temporada cumpliendo uno de sus objetivos: jugar los cuatro Grand Slams. Solo le quedaba el Open de Australia, al que llegó en enero con mucha determinación e ilusión. No obstante, su paso fue breve ya que cayó en la segunda ronda del torneo 7-6 / 3-6 / 1-6 ante la suiza Rebeka Masarova. «Me sentí bien en pista, mucho mejor que cuando vine hace 3 años. Al final, lo único que no acompañó fue el resultado, que da un poco de pena porque la verdad que el nivel fue bueno», comentaba la caspolina tras la competición. Para el final de la temporada, la de Caspe espera poder bajar del puesto 200 en el ranking internacional.







