Una voz «magnética» y «pacífica» interpretando la canción ‘Yamaguchi’ (Amaia Romero, 2022) «alucinó» este domingo al plató de Jotalent. Es la de la alcañizana Iris Pérez, una joven de 19 años, que participa en la tercera temporada del programa de Aragón TV que recién inicia. Cuenta a La COMARCA cómo está viviendo esta experiencia.
Ha sido un debut por todo lo alto…
Estoy muy emocionada. Ha sido súper guay la acogida que ha tenido esto y me hace muchísima ilusión.
¿Cómo estás viviendo el concurso?
Es una montaña rusa de emoción. Porque nosotros, los concursantes, no sabemos nada de cómo va a ser la gala a la que nos vamos a enfrentar. Todo lo que nos dicen, nuestras reacciones, sorpresas, posibles lágrimas, alegrías… son todas en directo. Todo lo que nos pasa es totalmente inesperado.
La emoción está presente… pero ¿cómo controlas la presión y los nervios?
Nos llevamos todos muy bien, pero a fin de cuentas es un concurso. Las cámaras, el jurado, el público, el miedo de que te pueda pasar cualquier cosa llevan a la presión. Hay momentos amargos porque al final sabemos que se van compis o que en cualquier momento podemos ser nosotros, pero no, no estás preparado para que eso pase.
¿Cómo vives todo este proceso mediático?
Todavía lo estoy asumiendo. No había cantado nunca ante las cámaras. Sí que había estado en certámenes de jota, pero nunca con cámaras. Aunque es cierto que tenemos un plató muy íntimo y un público brutal. Pensaba que iba a ser más duro, pero la gente lo hace súper acogedor.
El domingo fue el gran debut ¿Qué expectativas tienes en este concurso?
No tengo ni idea porque hay voces muy buenas, hay gente con estilos definidos y otros que todavía se están descubriendo. No sé qué va a pasar, la verdad. Yo espero aprender lo máximo posible y seguir con esta relación tan buena que hemos creado entre todos.
¿En tu caso sí que tienes un estilo definido?
Yo soy jotera, siempre he sido jotera, pero es cierto que cuando salgo de ahí todavía no tengo muy claro qué es lo que más me gusta o lo que mejor se me da. Sé que las baladitas me pegan mucho y que me lo paso muy bien con ellas, pero no sé hasta dónde me defino fuera de la jota. La jota es mi casa, la verdad.
¿Cómo surgió ese vínculo con la jota?
Yo empecé a cantar muy pequeñita. Me dicen que tenía 3 años, sí que tengo el recuerdo de pasarlo muy bien desde pequeña con la jota. A mí me dormían con jotas o sea que imagínate… (ríe)
Viene de familia…
Sí, sí, mi padre cantaba y bailaba cuando era pequeño. Mi hermano baila. De parte de mi abuela de vez en cuando también se escucha alguna jota por casa, aunque ella dice que ya no le da la voz, pero a mí me sigue pareciendo maravillosa. Mi madre toca la guitarra. Somos una familia orquesta.
La jota la has tenido en la sangre, pero ¿has podido tener alguna formación musical?
Sí, mis padres consideraron que sería muy buena idea apuntarme al conservatorio cuando tenía 7 añitos y acertaron de lleno. Me especialicé en viola. Hice los 10 años en el conservatorio de Alcañiz. Las experiencias y enseñanzas, todo lo que ha salido de ahí es absolutamente brutal. No sé cómo ocurrió, pero gracias a que ocurrió.
¿Cómo decides apostar por Jotalent?
Pues salió la primera edición hace 2 años y la idea me pareció genial, pero es solo para mayores de edad. Cumplí los 18 el año pasado, pero para el casting todavía tenía 17. Entonces no podía. El casting de este año lo empecé con los 18, ahora ya tengo 19 y lo pillé con muchas ganas porque en la primera edición me hubiera hecho mucha ilusión. Así que esta es la mía.
¿Qué reacciones te llegan de familia y amigos?
Están siendo los mejores. Recibo una cantidad de apoyo y de cariño que me parece súper bonito y tierno. Muchas gracias a todos porque me he sentido muy arropada. No sabía muy bien cómo iba a reaccionar a verme a mí misma en la tele y lo están haciendo muy ameno.
Tu primera elección fue 'Yamaguchi' de Amaia Romero ¿por qué la elegiste y cuáles vas a ser las siguientes canciones?
Yo seguí OT en 2017 y me pareció una artistaza de la cabeza a los pies. Su voz me parece super magnética. A fin de cuentas, Amaia es de Pamplona y en Navarra también se canta jota. Esta canción es muy balada, pero tiene un deje muy jotero. Eso me gustaba porque hay un poquito más de libertad que en una jota pura. Al mismo tiempo, me seguía recordando un poco a casita, así que estaba genial. Para este domingo sí que me vais a escuchar con jota y pasodoble porque interpretaré Las Banderas. Además, con una letra sobre nuestra provincia, sobre Teruel. Soy muy aragonesa, muy turolense, muy alcañizana y muy albalatina, me alegra mucho poder cantarle a mi tierra, me hace mucha ilusión.
¿Además de alcañizana, albalatina?
Sí porque mis padres, mis tíos, mis abuelos son todos de Albalate. Mis padres se mudaron a Alcañiz antes de que yo naciera, pero mis abuelos siguen viviendo allí. Entonces tengo una segunda casa.
Todo esto lo compatibilizas con tu vida y con un doble grado ¿Cómo lo haces?
Estudio Derecho y ADE que quita un poquito de tiempo la verdad (ríe), pero sarna con gusto no pica. Como todo me gusta, pues intento llegar a todo. Cada uno elige lo que lo que hace con su tiempo libre y al final para mí cantar es un hobby. Tengo que dedicar tiempo de ensayo al concurso y a todas estas cosas, pero ya me tiro cantando todo el día. Entonces, en vez de cantar lo que suena en Spotify al azar, canto lo que tengo que ensayar y ya está.
¿Te ves en un futuro viviendo de la música?
No lo sé. Vivir de la música es muy complicado y además a mí me encanta mi carrera. Es cierto que me gusta mucho como hobby y a lo mejor me daría miedo que al profesionalizarlo la música se convierta un poco más en obligación. Pero a lo mejor si se da la oportunidad la agarro y no la suelto.







