l zaragozano Jorge Angás es investigador de la Universidad Politécnica de Madrid. Es doctor en Historia, con conocimientos en ingeniería informática, y fue uno de los que elaboró el videomapping de altar Mayor de Valderrobres, de 1544 y que se quemó en la Guerra Civil.
¿Qué es un videomapping?
Se trata de un modelado tridimensional que podemos proyectar en cualquier superficie, tanto exterior como interior, y adaptándolo la proyección a la geometría y el espacio en el que se va a . En este caso lo que reproducimos es un altar. Tenemos un ejemplo muy claro en Notre Dame de París. Cuando se quemó contábamos ya con unos patrones que en este caso sirvieron para reconstruir y reproducir todo el patrimonio perdido.
¿Qué características tiene?
El videomapping tiene 11 minutos de duración y se divide en dos partes. En primer lugar se proyecta una parte más divulgativa y didáctica, tanto científica como histórica. Y luego una segunda parte en la que se va narrando cada una de las escenas que aparecían en las tablas del retablo y de las que tan solo se conservan unas pocas que están expuestas en el templo. Allí se explica cómo Jerónimo Vallejo que era uno de los pintores más reconocidos de la Corona de Aragón, elaboró el retablo, después de haber trabajado en catedrales como la Seo de Zaragoza y la de Tarazona o en el Monasterio de Rueda.
¿Cómo fue el trabajo de elaboración y documentación?
Trabajamos a través de una spin off de la Universidad de Zaragoza con la cual nos dedicamos a este tipo de proyectos. En este caso lo que nos propuso la Fundación Valderrobres Patrimonial fue todo un reto, porque nos propuso reconstruir el retablo a través de muy poquitas piezas de las que disponíamos y de algunas fuentes históricas que aún se conservaban. Además disponíamos de una fotografía en blanco y negro y mal enfocada que data de principios del siglo XX. En base a esta información tuvimos que hacer una reproducción tridimensional. Tuvimos que hacer encajar todas esas piezas del puzzle y en este caso contamos con el constante asesoramiento de Manuel Siurana, que además de historiador del arte, llevó a cabo una ingente labor de investigación sobre este altar.
¿Fue laborioso todo el proceso?
Ha sido un trabajo que nos ha llevado casi un año. Hemos trabajado historiadores del arte, topógrafos, ingenieros informáticos y tres empresas: Abaco Digital, Tecnitop y la spin off de la Universidad de Zaragoza Scanner Patrimonio e Industria, todas ellas aragonesas. Lo más complejo fue reproducir el color. Partíamos de una fotografía en blanco y negro y fue decisivo estudiar al genial pintor Jerónimo Vallejo para ver su trazo en otros retablos y además ver cómo actuó en las tablas de Valderrobres que se conservan. Pero en algunos casos hemos tenido que basarnos en paralelos históricos porque las fotografías están desenfocadas y ahí ha sido decisivo el papel de Siurana y de otros historiadores del arte. Pero podemos decir que el videomapping reproduce prácticamente el 100% del retablo.
¿Cuál es la historia de vuestra spin off y cual es tu especialidad?
Fue fundada en 2007 y lo que hacemos es juntar las letras y humanidades con la ingeniería. En mi caso soy doctor en Historia y además soy investigador en la Universidad de Madrid.
En nuestro territorio se perdieron muchos retablos de este tipo. ¿Recibís muchos encargos en Aragón?
Precisamente en el Matarraña, cambiando de época histórica, ya trabajamos en la reproducción de las pinturas rupestres del barranco de Calapatar. Parte de estas pinturas fueron arrancadas ilegalmente y vendidas al Museo Arqueológico de Cataluña. En este caso se utilizó una técnica diferente, pero es otra aplicación más del videomapping.
¿Es novedoso el caso del videomapping de Valderrobres?¿Tenéis más experiencias de este tipo?
En este proyecto es sobrecogedor el trabajo realizado de recuperación histórica de cada uno de los materiales. El videomapping es algo que como comentaba ya se había utilizado, pero en el caso de Valderrobres el trabajo es tan minucioso que el que vaya a visitarlo va a quedar muy sorprendido por el detalle que incluye. Las imágenes del escudo de Valderrobres, de San Roque, patrón de la localidad, San Valero, patrón de Zaragoza como sede arzobispal y otras muchas curiosidades que incluía el retablo son reproducidas con una extraordinaria minuciosidad.







