Los jóvenes agricultores y ganaderos de Aragón han alzado la voz en una concentración convocada por UAGA frente al Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón. La concentración ha comenzado a las 11.00 de la mañana en la Plaza San Pedro Nolasco de Zaragoza. Lo han hecho para denunciar una situación que califican de insostenible: abandono institucional, retrasos burocráticos, falta de oportunidades en el medio rural y una creciente presión de fondos de inversión sobre las tierras agrícolas.
Daniel Esteban, miembro de la ejecutiva de UAGA, ha enumerado las principales carencias que sufren en el medio rural: "No hay servicios, no hay cultura, todo se concentra en las grandes ciudades y en el pueblo solo queda la ganadería, la agricultura y ahora estamos amenazados con el tema de las energías renovables".
Uno de los principales motivos de esta protesta es el retraso generalizado en la concesión y pago de ayudas además de plazos para jóvenes agricultores. Esteban ha sido directo: «Es un auténtico desastre. No entiendo por qué la administración funciona tan lento y tan ineficientemente, no sé si es por falta de personal, de capacidad, pero no funciona». Según ha explicado, estas demoras impiden que las explotaciones puedan estructurarse adecuadamente: «Sin economía, no hay planificación ni inversión».

Además, desde la organización agraria denuncian que, lejos de mejorar el sistema, la administración introduce trabas adicionales que desalientan a quienes quieren dedicarse profesionalmente al sector primario.
UAGA ha alertado también de un fenómeno que preocupa especialmente a los más jóvenes: la presión de los fondos de inversión por la tierra. «Nos afecta a toda la sociedad, no sólo a los productores de alimentos», ha advertido Esteban, quien denuncia una competencia desleal. «Un joven no puede pagar 15.000 euros por una hectárea de regadío; un fondo de inversión de 17.000 y se queda tan tranquilo. Esa es una de las grandes desventajas entre el local y el fondo de inversión», ha explicado. Para el portavoz, este acaparamiento de tierras con criterios exclusivamente económicos supone una amenaza para la soberanía alimentaria, la calidad de los productos y la vertebración del territorio.
Otro de los retos que enfrenta el campo aragonés es la falta de relevo generacional, una preocupación estructural del sector. Los altos costes de maquinaria que según UAGA han subido un 40-50 % en los últimos tres años, la dificultad de acceso a la tierra y la falta de control en los mercados, son los principales obstáculos. «Los precios los deciden muy pocos, sobre todo las grandes superficies», ha señalado Esteban, que también ha cuestionado la pasividad del Gobierno autonómico: «No hacen nada. Saben perfectamente lo que está pasando, pero no actúan».
Desde UAGA aseguran que la concentración de Zaragoza es solo el inicio. «Esto solo es el principio. Esperamos cambios importantes en Aragón y vamos a pelear por ellos», ha asegurado Esteban, que ha participado también en movilizaciones europeas en Bruselas durante la misma semana.










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