En sus 10 años de andadura el festival de artes escénicas de vanguardia, Matarranya Íntim es ya un referente cultural del territorio. Su director, Jacobo Julio cree que eventos como este necesitan un mayor apoyo y destaca su gran acogida.
¿Cómo veis a nivel general las perspectivas de cara a este año para la cultura?¿Y en particular para el Matarranya Íntim?
Queremos ser optimistas y pensar que será un año muy provechoso también en lo cultural. Pero estamos preocupados porque las diferentes administraciones están llevando a cabo importantes tijeretazos a la cultura y lo estamos notando ya. Pero como te decía tenemos que ser positivos porque en territorios como el Matarraña se está consiguiendo que muchas personas, muchos vecinos, que no tenían la costumbre de acudir a un teatro, a un espectáculo de danza o al nuevo circo, aquí vengan a nuestras representaciones y a otros actos que se organizan durante todo el año. Muchos de esos espectadores que vienen al Íntim son de la propia comarca y además contamos con varios grupos que son incondicionales en todas las ediciones del festival. Es algo que me sorprendió muy gratamente ya durante la primera edición. Todos los años se agotan las entradas e incluso tenemos que poner nuevos pases para poder atender toda la demanda que tenemos y la gente lo espera. Fue una apuesta que creímos arriesgada en su día. No sabíamos cómo podía funcionar traer el arte más vanguardista transgresor al Matarraña, porque son actuaciones y obras que aquí no se representaban. Pero con el trabajo de casi ya 11 años, hemos consolidado este festival.
¿Necesitaría la cultura un mayor apoyo?
La cultura es necesaria. Y es también muy importante económicamente. Está demostrado que invertir un euro en cultura genera un impacto económico que triplica la inversión y en el caso del cine lo cuadruplica. Solo tenemos que ver cómo en los municipios en los que se llevan a cabo actividades culturales como el Íntim, hay pernoctaciones, se genera economía, acuden personas de municipios y comarcas vecinas y todos los actores generan un vínculo con la localidad y luego vuelven. Aquí vienen actores de todo el país, de otros países como México… ellos conocen el Matarraña y los vecinos de aquí conocen a esos actores y cómo es ese arte de vanguardia. Cualquier evento o festival de este tipo mueve a su alrededor a técnicos, diseñadores gráficos, informáticos, al sector hostelero, hoteles y casas rurales que se llenan… Y me estoy refiriendo a la economía porque todo parece que gire en torno a ella, pero no es lo más importante. La cultura es educación. Igual que la enseñanza es pública, la cultura es educación especialmente para adultos y para personas que ya no se están formando académicamente.
En este tiempo da la sensación de que existan cada vez más tabúes ¿Habéis sentido esta sensación en el Matarraña?
En realidad siempre vamos con mucho tiento, en todos los sitios a los que vamos. Pero también es cierto que a través del arte y de la dramaturgia puedes lanzar mensajes muy fuertes y muy potentes de una manera que impacta menos, con una mayor dulzura. Evitamos además traer panfletos políticos. Expresamos realidades a través de las artes escénicas, la poesía. El año pasado con dos guerras, año electoral… tocaba abordar esos temas, entre otros muchos. A través del arte y de la interpretación puedes poner cualquier tema en tela de juicio. Cada uno interpreta esa realidad sin ningún adoctrinamiento de ningún tipo. Y si puede ser con humor mucho mejor. En cuanto a tabúes siempre tratamos que no exista ninguno. Hemos actuado en lugares o municipios en los que predomina quizá un sentimiento más conservador, pero hemos podido interpretar piezas sobre la memoria histórica sin tener ningún problema. A través de la danza y el arte en general y, como te decía, con tiento y llegando al corazón del espectador puedes transmitir cualquier tipo de mensaje y abordar cualquier tema. Nosotros incluso hemos hecho piezas en las que abordamos e intentamos explicar, con humor, el auge de Vox. Y nunca hemos tenido ningún problema. Y quiero recordar que el festival matarrañense tiene su origen en el Cabanyal Íntim, a través del cual contribuimos, poniendo nuestro granito de arena, este barrio de la ciudad de Valencia, que iban a derribar, y ahora cuenta con una ferviente actividad cultural.
¿Crees que es necesario que en el medio rural se incentive el arte de vanguardia?
En las ciudades hay una gran oferta cultural. En el medio rural no hay tanta oferta y por eso nos parece importantísimo que un territorio como el Matarraña conozca, in situ, qué se está haciendo culturalmente en otros lugares. Además la gente quiere cosas rompedoras. A nosotros muchas señoras ya jubiladas nos dicen que traigamos piezas modernas, transgresoras, porque, nos dicen, lo demás lo tienen ya más visto.
¿Cómo recuerdas apostar por esta fórmula en la primera edición?
El apoyo fue total. Hemos de decir que la acogida por parte de la comarca del Matarraña lo fue desde el minuto uno. el Matarraña tiene algo que atrae y hace que se puedan desarrollar actividades culturales. Nosotros hemos ido a pueblos con diferentes realidades, tamaño poblacional y partidos políticos diferentes gobernando los ayuntamientos y en todos hemos sentido una gran acogida, en todos apoyan la cultura. Además se han conseguido poner en valor casonas, edificios que a lo mejor están en un estado de semi abandono, hemos actuado en granjas… en resumen, queremos poner en valor lo que hay aquí.
¿Dónde se celebrará la edición del Íntim este año?
Aún no sabemos a qué pueblo iremos, pero tenemos ya previsto empezar a reunirnos con los alcaldes interesados este mismo mes.







