El telón volvió a abrirse este sábado en el Anfiteatro Pui-Pinos de Alcañiz. La obra ‘Música para Hitler’, dirigida por Juan Carlos Rubio e interpretada por Kiti Mánver, Carlos Hipólito, Cristóbal Suárez y Marta Velilla, gustó y mucho a un público que se puso en pie y mantuvo sus aplausos durante varios minutos. Una noche de verano mágica a los pies del Castillo de los Calatravos que finalizó con la entrega del Premio Trovador a Mánver e Hipólito, una estatuilla que ya han recibido otros actores como Pepe Nieto o Anabel Alonso.
Tras una actuación magistral, Mánver se mostró agradecida por el reconocimiento declarando estar emocionada. «Siempre que te dan un premio y más cuando es en un festival que es un referente de la cultura y del teatro, además en este pedazo de escenario a los pies del castillo, es un privilegio», aseguró la ganadora de un Premio Goya. Hipólito explicó con fascinación que «es un honor» recibir este premio y más aún «que se lo hayan dado juntos».
Una representación inspirada en una historia real
La obra, inspirada en hechos reales, muestra la historia del violonchelista Pau Casals. Tras verse forzado a exiliarse al sur de Francia tras el inicio de la Guerra Civil Española el catalán, interpretado por Carlos Hipólito, con todos sus recursos se dedicó a ayudar a los miles de compatriotas que residían en los campos de trabajo cercanos. En el año 1943, estando Prades bajo el dominio nazi, este genio de la música recibió una invitación para actuar frente a Adolf Hitler.
Un dilema que Casals afrontó con la compañía de su mujer Tití y su sobrina, representadas por Mánver y Velilla respectivamente. Las presiones del general nazi, interpretado por Suárez, hicieron que esta decisión no fuese sencilla y estuviese cargada de miedos. Volver a huir del nazismo parecía la fórmula de escape a unos problemas que se sumaban a la depresión del compositor provocada por la oscuridad del mundo que le era contemporáneo.
La naturalidad del guion de la obra, que juega con el humor de lo cotidiano, nos hace incluso reblandecer la opresión de la época al adentrarnos en los sentimientos del general nazi, quien tenía una gran admiración por Casals. Un conjunto de sentimientos bélicos que entre el crujir del escenario y el sonido de los insectos en la nocturnidad conectaron con el público alcañizano que con su dedicación y aplausos agradeció la excelente actuación del elenco que puso el punto y final a este Festival del Castillo 2025.






