Entre las herramientas más usadas por autocaravanistas está el boca a oreja y las aplicaciones móviles como park4night.com, entre otras. El área de La Cañada de Verich destaca y, con ella, el Bar El Goblin, que no para de sumar estrellas. El toque que le han dado Yanet Echemendía y Manuel González al bar de la plaza es indiscutible. Primero convencieron a los vecinos desde que tomaron las riendas del local a finales de septiembre. Son naturales de Cuba, de donde se trajeron en una travesía nada fácil, su experiencia en el sector hostelero y una añoranza que han transformado en una fusión de comida española y cubana muy especial.
«Estamos dando lo mejor de nosotros», dice Manuel. Han superado el invierno sobre el que tanto les advirtieron. «No hemos parado, el mes más flojo fue junio y aún así fue bien», dice Yanet. Es chef titulada y también artista plástica. La decoración es suya, incluido un mural del pueblo, y desde luego, los platos que despacha su marido con un desparpajo que cala entre la clientela. Además de las tapas españolas, su sello es la incorporación de platos cubanos. «Puedo añadir un plato a la carta pero no quitar porque lo piden. La mayoría de gente viene por las tapas típicas, pasa a una combinación y termina con un plato cubano. Servimos comida ‘cubaña’», dice Yanet sonriendo.
A la clientela local y de la zona que va a probar algo distinto, se han sumado las autocaravanas, que han sostenido en buena parte el invierno tanto del bar como de la tienda. «Al principio bajaba yo al área, tocaba en la puerta y les decía que tenían un bar. Venían y siguen viniendo porque, además de que ahora tenemos las reseñas en internet, se van contentos y lo comentan», añade él. En febrero, fueron el punto de comidas y cenas de un encuentro de varias. En la barra se multiplica la carta en español, inglés, francés, italiano… «Y en el idioma que sea necesario para que estén a gusto. Vienen muchos de Países Bajos, así que, también la tenemos en neerlandés», añaden.

"En la tienda en Torrevelilla se nota porque vienen a hacer la compra. Todo suma"
El Mezquín está despuntando en el turismo sobre ruedas y, si hace unos años se promovieron las Rutas Moteras desde la Comarca del Bajo Aragón, la apuesta más reciente gira en torno al ciclismo. Las autocaravanas son grandes aliadas, ya que muchos autocaravanistas, además de senderismo, suelen realizar rutas con las bicis que se echan al maletero. La influencia del área de La Cañada se aprecia en los alrededores en el resto de poblaciones cercanas como Belmonte, La Cerollera o Torrevelilla, a cinco minutos de distancia y donde hace unos meses también habilitaron otro punto cerca del pabellón y a escasos metros de la tienda. El multiservicio de Torrevelilla está integrado en Coaliment y mantienen el espíritu de los ultramarinos bien equipados. A la clientela diaria del pueblo se suma durante el curso el trasiego de familias que van y vienen al colegio, justo delante de la tienda. «Sí que notamos cuando hay autocaravanas porque vienen a hacer las compras del día», dice Mari Tere Estopiñán, que ya lleva unos años detrás del mostrador. «Todo suma y si tenemos otro aliciente más, pues mejor para todos. Lo mismo con los demás pueblos, porque todo repercute en todos», considera.
Es miércoles, ya se ha pasado el mediodía y no hay ningún vehículo en el área. No quiere decir que no estén, ya que muchos acuden a renovar las aguas y estacionan en otro sitio. No es el caso de Torrevelilla, pero no en todos los puntos hay sombra. «En cualquier momento aparecen y, por lo que veo creo que es gente a la que no le gustan las aglomeraciones y el bullicio», reflexiona. Los turistas también se dejan aconsejar. «Un día me comentaban unos lo de la tranquilidad e iban a empezar las fiestas de Santa Quiteria. Les avisamos por si se querían quedar, pero si no, al menos que lo supieran, pero ya no sé lo que hicieron», sonríe.







