Una antorcha olímpica original de los Juegos de Barcelona perteneciente a la recientemente fallecida Carmen Valero, una calle dedicada a Manolo Escobar, un Centro de Interpretación del Esparto y ahora también una casa museo del obispo Alfonso Milián. La Cuba, uno de los municipios más pequeños del Maestrazgo y con más secretos por descubrir, oculta en su escurridizo callejero auténticas joyas para la historia. Ahora, los 40 habitantes cuentan con un atractivo más.
Auténticos aperos de labranza, libros y vajillas se recogen en la casa de la familia Milián, convertida en un espacio museístico del obispo emérito de la Diócesis de Barbastro-Monzón fallecido en 2020. Esta iniciativa ha sido posible gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de La Cuba, que adquirió la vivienda a los sobrinos de Alfonso Milián, cuyo deseo era que se convirtiera en un museo, y a la Comarca del Maestrazgo, que ha ayudado en la limpieza, ordenación e inventariado de las piezas que se encontraban en la casa, siempre intentando respetar cómo era el inmueble.

Si hay un referente eclesiástico en el Maestrazgo, y en concreto en La Cuba, es el obispo Alfonso Milián. Nacido en el municipio en 1939, estudió Humanidades en el Seminario de Alcorisa, luego Filosofía y Teología en Zaragoza y se licenció en Teología Catetéquica en Madrid. Aunque su devoción a Dios le alejó de su pueblo natal, Alfonso Milián nunca se desvinculó por completo de sus raíces y sus gentes en La Cuba, donde se crio y vivían sus padres. El cariño por su pueblo natal le llevó a conservar la casa familiar, guardar en ella objetos que ya no se usaban y hacer acopio de aquellos que encontraba hablando con los vecinos, acumulando objetos del municipio que sino «se hubiera perdido».
La Casa Museo del obispo Alfonso Milián, ubicada en la calle que lleva su nombre, se inaugurará el próximo lunes 25 de marzo a las seis de la tarde. Además, a partir de Semana Santa se podrán acercar al espacio contactando con el ayuntamiento. Desde entonces, vecinos y visitantes podrán descubrir la casa tal y como él la habitaba, conocer los lugares que usaba en sus frecuentes visitas a La Cuba y también los restos materiales del pasado de La Cuba y la comarca del Maestrazgo que él mismo fue recabando y exponiendo.
De aperos a sayas
Entrando por la cochera, dónde el eclesiástico tenía un pequeño taller de carpintería, no faltan las herramientas, las prensas y los aperos del trabajo en el campo. En la cocina, se aprecian hornillos y reformas realizadas hasta los años 70. En la sala principal, está el estudio y sus dos alcobas, donde Milián guardó objetos curiosos como arcas de madera, el conjunto de cocio y banco para hacer la colada o maletas y útiles de barbero.
Entre muchas otras piezas que transportan al pasado siglo XX, no faltan piezas realizadas por el propio obispo. Llama especialmente la atención una cruz realizada a partir de dos ramas y una soga con la que representa a Cristo. «Muestra como vivía de una manera modesta, al Obispo le debía gustar mantener la casa tal y como era», explica la técnico de patrimonio de la Comarca del Maestrazgo Sonia Sánchez.
Para ordenar y recuperar el esplendor de estos objetos de la vivienda, hay detrás un exhaustivo trabajo. Tanto es así que algunas de las piezas encontradas como ajuares de ropa de mujer y hombre se pueden ver en la muestra de indumentaria de La Iglesuela del Cid.
Importancia para la comarca
Con la apertura de este espacio, los vecinos de La Cuba ven como sus tradiciones se preservan, mientras que permite a los visitantes conocer como se vivía en la zona en esa época. Además, se trata de un espacio único en el Maestrazgo. «Tiene mucho valor, en la comarca, un interior que se visite como había estado habitado solo está la Casa Aliaga, un palacio del renacimiento de La Iglesuela del Cid. Esto, a diferencia, no es una casa noble, pero muestra objetos de trabajo muy interesantes", pone en valor Sánchez.
La Casa Museo busca complementar la oferta turística, patrimonial y cultural de la localidad, la que ya tiene consolidados dos espacios de gran valor. Se trata del Centro del Esparto, y junto a él, la reconstrucción de la antigua escuela.













