Seis semanas cumple el municipio de La Iglesuela del Cid teniendo que ser suministrado con agua de boca. Una prolongada sequía ha ido vaciando el manantial, haciendo necesario tener que transportar agua de otras localidades. Están siendo los bomberos de la Diputación de Teruel y también un transportista de la zona quienes hacen los viajes en cubas. Primero fue desde Vilafranca, donde por cercanía era más cómodo, sin embargo, ahora se hacen desde Fortanete. Aunque más lejana, esta opción es necesaria al ser de los pocos municipios del Maestrazgo que tienen suficientes recursos.
Ante una problemática de escasez hídrica que desde el municipio «veían venir», el Ayuntamiento lleva tiempo solicitando a la DPT un sondeo en La Rambla para hacer un pozo del que captar agua. Sin embargo, denuncian que se ha retrasado por la «excesiva burocracia». Ahora hay avances en las obras, y se espera que a principios de la semana que viene ejecuten el sondeo definitivo.
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El consistorio, por su cuenta y destinando 70.000 euros de la totalidad del POS, también está finalizando las obras para conectar ese pozo con el depósito municipal. Por ello, confían en que en un plazo de diez días esté todo finalizado y el pueblo vuelva a suministrarse por sí mismo. Mientras tanto, los viajes de los bomberos continuarán, ya que, aunque se abastezca una media de 200 metros cúbicos de agua a la semana, no compensa el consumo y no hay acopio.
El alcalde, Fernando Safont, espera que pronto se solucione la situación, por los vecinos, pero también por las explotaciones ganaderas del municipio. El depósito del que se nutren está en mínimos, al 5% de capacidad, y explican que, además de ese, no hay otro manantial donde abastecerse. Eso sí, por fin la previsión meteorológica está a favor y se prevé lluvia los próximos días.

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