El proyecto de recuperación del antiguo cauce del río Guadalope a su paso por Caspe entra en su recta final tras una década de reivindicaciones. El Ayuntamiento publicó la licitación hace más de una semana y la Mesa de Contratación se celebrará el 1 de abril. Una vez adjudicada, la actuación deberá estar finalizada en un plazo de 7 meses, la mitad del tiempo estipulado inicialmente para poder cumplir con los requisitos de los fondos europeos Next Generation que se han asignado para las obras y que ascienden a 1.460.000 euros. La inversión prevista en los pliegos publicados es de 1.980.126 euros, por lo que para financiar el montante restante el Consistorio dio luz verde a una modificación presupuestaria de 600.000 euros en febrero que cubrirá dichos costes.
La actuación no contempla la restitución de todo el tramo del antiguo cauce dado que hubo que dividir el proyecto inicial en varias fases para ajustarlo al presupuesto disponible. Las acciones irán, por tanto, desde la presa de Moros hasta la altura del parque Entre Puentes, concretamente unos 80 metros aguas abajo del puente del ferrocarril. Se trata de un tramo de 4,6 kilómetros de los 6,6 que tiene el antiguo cauce, en el que no solo se restituirá sino que también, si es necesario, se remodelará la caja del cauce abandonado, que se ha perdido o dañado por la acción humana.
Asimismo, el proyecto prevé intervenir en la Acequia de Rimer entubando 1.527 metros de la misma, divididos en cuatro tramos. Por otro lado, se ejecutará una obra de entrega de caudales desde la acequia de Rimer de Allá (antigua derivación de la infraestructura para las huertas), aprovechando parcialmente su estructura. A través de estas operaciones se realizará la conexión hidráulica que dotará de agua al caudal, estipulado en 150 l/s. Esto no perjudicará al riego ya que no se extraerá de la asignación estipulada para dicha actividad. Para asegurar el caudal, se confeccionará aguas abajo de la presa un humedal de alto valor ecológico con un volumen total asociado de 2.736 m3, que permitirá el almacenamiento y vertido continuo de caudal regulándolo al mismo tiempo. Además, constituirá un entorno con las condiciones necesarias para el crecimiento de especies vegetales y para conformar un espacio adecuado para el hábitat de su fauna.
En cuanto a las restauraciones morfológicas del cauce se intervendrá en las zonas donde la presión antrópica ha hecho desaparecer o presentar tal degradación que sus rasgos morfológicos más básicos son poco o nada reconocibles, como las márgenes del cauce. Será en diez en tramos que suman un total de 2.436,69 m. Otra de las zonas en las que se desarrollará la recuperación morfológica será la de la presa de Moros para reproducir rasgos compatibles con un entorno fluvial (terrazas) y mantener una continuidad con la identidad de las zonas aledañas (bancales).
Actuaciones medioambientales
Una vez esté el cauce restituido, será el momento de acometer las actuaciones medioambientales, entre las que se encuentra la revegetación de las riberas y el lecho con plantaciones específicas (árboles, arbustos y plantas herbáceas en biorrollos, alfombras o semillado) y, según los sectores, realizar un tratamiento para la recuperación natural. La zona de la presa también contará con una revegetación y se creará un corredor verde en el entorno de la misma y el humedal.
Cabe destacar, que actualmente las plantas existes son especies palustres y/o invasoras debido a la ausencia o escasez de caudal, desde los años 60 como consecuencia de la construcción del complejo hidráulico de Mequinenza y la presa de Moros que desconectaron el cauce. Desde entonces, ha sido empleado como mero colector de exiguos retornos de riego, lo que generaba aguas estancadas, malos olores y problemas de salubridad.
Otra de las acciones será la remodelación de la superficie del parque de Entre Puentes, introduciendo pequeñas ondulaciones y plataformas ligeramente elevadas que simulen lóbulos de meandro o niveles de terraza y depresiones que remeden galachos (meandros abandonados).
Para disfrutar de este entorno fluvial recuperado se crearán senderos peatonales no pavimentados, que sumarán más de dos km, dos pasarelas prefabricadas de madera, un paso peatonal sobre el cauce a base de piedras pasaderas en la unión de los senderos de margen izquierda y una zona recreativa, en la misma margen del río.
La valoración medioambiental de este proyecto ha permitido, de hecho, que la actuación se encuentre entre las seleccionadas en la cuenca del Ebro para desarrollar la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos.
Los trabajos contemplan, por último, la reposición de infraestructuras afectadas durante las obras. Se repondrán los tramos de caminos agrícolas, carreteras, vados y servicios afectados como agua potable, saneamientos y electricidad.
Una futura fase hasta El Dique
La noticia de la licitación del proyecto fue recibida con gran alegría por la asociación Amigos del Castillo del Compromiso, que lleva casi una década demandando la recuperación del cauce. La entidad celebra estos primeros pasos aunque recuerda que todavía queda camino por recorrer. Piden que el Ayuntamiento valore también la limpieza y recuperación del antiguo cauce en el tramo entre Entre Puentes y la presa de Caspe, conocida como El Dique. «Creo que ya la tienen la idea pero es importante porque en este momento se están inundando caminos debido a la escorrentías de los riegos. Cuando haya caudal, habrá más problemas», apunta el miembro de la junta de la asociación, Antonio Espinosa.
El problema de esta zona, recalca, son los «entre dos y tres metros de arrastres» y sedimentos que se han depositado durante los últimos 60 años y que «es necesario» limpiar. Recuerdan desde la asociación que, aunque este tramo nunca estuvo contemplado en los anteriores proyectos que se han elaborado (en 2011 y 2015), sí que es imprescindible que se plantee en un futuro.
Por otro lado, para solventar este problema de inundaciones hay que tener en cuenta que la elevación de estas aguas al embalse que, actualmente, provocan la inundación de los caminos es competencia de Endesa; mientras que para la limpieza del cauce es necesaria la autorización previa de la Confederación Hidrográfica del Ebro.








Los habitantes de Caspe, hemos invadido el antiguo cauce del río Guadalope desde 1968, a base de tirar basura, escombros, residuos ganaderos y agrícolas y ahora los fondos europeos y el ayuntamiento de la localidad, deben abonar casi 2 millones de euros para deshacer el entuerto. Es una chapuza esta obra que desde el punto medioambiental no sirve para nada. Construir un parque lineal no es trabajar por el medioambiente, es realizar obras urbanas. Mientras tanto un montón de especies catalogadas tienen paralizados sus planes de recuperación o de conservación cuando su estado es crítico. Algunas asociaciones y partidos caspolinos solo se saben mirar el ombligo, no les da para tener una perspectiva global de su verdadera riqueza medioambiental. Hay mucho tarugo por ahí.
Gran comentario
Ya estará contento el músico
No te haces una idea.
Que manera de despilfarrar dinero público, el C.D Caspe bien?
magnífico proyecto y muy bien defendido