Cientos de tamborileros de la Ruta del Tambor y Bombo ya disfrutan de las XXXVIII Jornadas Nacionales que este año se celebran en la ciudad murciana de Moratalla. Los pueblos de la Ruta del Tambor y del Bombo y también Valderrobres tienen por delante dos días en los que disfrutar de la fiesta, mostrar su toque y entablar nuevas amistades. Para la ocasión se han fletado autobuses que han salido este viernes por la mañana hasta Murcia. Algunos también han optado por coches particulares.
Todos con un mismo destino, Moratalla, una localidad que ya se ha llenado de colores puesto que sus túnicas son una de las señas de identidad más características de la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional. Las túnicas que visten los tamborileros son largas y de vivos colores, generalmente rojas, negras, moradas o azules, aunque cada persona elige el color según su preferencia, ya que no existe una cofradía unificadora como en otras localidades. Esto hace que el conjunto sea muy variado y visualmente impactante, con una mezcla de tonos que inunda las calles durante las procesiones y los toques de tambor.
En Moratalla se unen tamborileros de 22 localidades de siete provincias (Albacete, Castellón, Córdoba, Murcia, Teruel, Valencia y Zaragoza) con un mismo fin, disfrutar del toque del tambor y bombo. Lo harán unidos porque en Semana Santa cada uno vivirá la tradición en sus respectivas localidades.
El viernes por la tarde tienen lugar los actos más protocolarios con la recepción, concentración de delegaciones oficiales e inauguración de las jornadas. También se inauguran una exposición fotográfica y el mural 'De tanto golpear'.
Además de la exaltación, en la que se espera la participación de todos los pueblos pertenecientes al Consorcio Nacional del Tambor y el Bombo, durante el fin de semana se presentará la imagen corporativa diseñada por La Puebla de Híjar, que acogerá el evento en 2026.
















Al leer esta noticia recuerdo el encuentro de los años 80, primero en Hellín y el siguiente en Moratalla. De Alcañiz fuimos el abuelo Pepinero, sus dos sobrinos y yo. De Hijar también acudieron cuatro. Y nada más . Guardo un grato recuerdo