«Le deseamos mucha suerte», comenta una voz robótica cuando entras al establecimiento de Lotería Minerín. La administración de Andorra, nacida en 1969, ha dado pasos de gigante en su digitalización.
El artífice de esta revolución tecnológica es José Antonio Legua Garay, gerente del establecimiento, quien ha trasladado su experiencia en el sector de las telecomunicaciones a la gestión diaria de la administración. Bajo su dirección, el equipo actual — formado por cuatro personas — ha conseguido integrar herramientas de inteligencia artificial, automatizar procesos y mejorar notablemente la atención al cliente, sin perder la cercanía del trato humano. «No lo vemos como un reto, sino como una evolución natural, ya que no puedes seguir trabajando como aquellos años pasados», ha explicado Legua.
Entre las novedades implementadas, destaca la incorporación de un asistente virtual con inteligencia artificial capaz de operar las 24 horas del día. Este sistema permite resolver dudas, acompañar al cliente durante todo el proceso de compra y generar campañas personalizadas en función de los gustos y hábitos del usuario.
Legua tiene claro que digitalizarse no es únicamente tener una web o una app, es transformar la forma de comunicarse, de vender y de cuidar a los clientes. «Queremos que cada cliente se sienta único, incluso cuando habla con una máquina», explicó, defendiendo que la tecnología no sustituye el trato personal, sino que lo complementa. «Incluso los clientes más veteranos están encantados cuando les ayudamos a usar la aplicación», ha añadido Legua.
La digitalización también ha simplificado los procesos de compra. Desde un teléfono móvil, cualquier persona puede adquirir un décimo en solo tres clics. Estas mejoras han tenido un impacto directo en las cifras del establecimiento: Minerín ha incrementado un 70% sus ventas online respecto al año anterior. «La gente ya no quiere hacer cola para comprar un décimo, busca comodidad, rapidez y seguridad», ha asegurado.
El proceso ha sido progresivo y sostenido en el tiempo, —desde hace ya tres años — con una inversión que alcanza los 40.000 euros solo en posicionamiento SEO, marketing digital e IA.
En un sector tradicional como es el de las loterías, Minerín demuestra que adaptarse a los nuevos tiempos es necesario. «O te adaptas o desapareces», ha sentenciado Legua, convencido de que para repartir ilusión también hay que estar presente en el día a día digital de las personas.








