No hubo cuernos en la plaza de toros de Calanda, pero sí mucha bravura. Ocho combates amateur y dos profesionales fueron el cartel de la I Velada de Boxeo ‘La Noche del León’, una cita que buscó rendir homenaje al cineasta Luis Buñuel en el 125 aniversario de su nacimiento. Buñuel era un gran aficionado del boxeo, y este sábado hubiese disfrutado junto a sus vecinos de una cita mágica que se alargó hasta las dos de la madrugada.
Unas 400 personas pasaron la noche rodeados de bucales y guantes de boxeo. Entre los asistentes destacan auténticas personalidades del deporte como Alfredo Evangelistas, campeón europeo de boxeo hasta en siete ocasiones y protagonista de uno de los combates más ajustados de la carrera de Muhammad Ali. El púgil uruguayo destacó que había sido una noche especial en una tierra que «se lo había dado todo».
También pisaron el albero otros exboxeadores como Manel Berdonce, conocido como 'El Tigre de Tetuán'. El embajador del melocotón de Calanda estuvo acompañado también de Juan Señor. El exfutbolista reconoció no ser seguidor del boxeo pero estar «fascinado» por cómo son los entresijos de este deporte. También estuvieron presentes personalidades como Alberto Herrero, alcalde de Calanda; José Miguel Celma, presidente de la Comarca del Bajo Aragón; y Borja Gorricho, presidente en funciones de la Federación Aragonesa de Boxeo.
Combates con mucho protagonismo para los de casa
La velada incluyó ocho peleas amateurs (dos de ellas de categoría femenina), protagonizadas por algunos de los mejores púgiles emergentes del boxeo aragonés y nacional, en distintas categorías de peso. Los jóvenes combatientes, que peleaban como locales, contaron con el apoyo del público que no dejó de dar aliento a todos ellos.
La noche acabó con los dos combates profesionales en un contexto en el que costaba saber si los aspirantes «estaban para el arrastre» o «besaban la lona». El primero de los choques enfrentó a Youcef Benmehani, boxeador de gran proyección y técnica depurada, y a Thomas Castejon, hondureño afincado en Cataluña y conocido por su estilo aguerrido y su determinación en el ring. El combate de categoría mosca se decidió de forma unánime a favor de Benmehani. Fue más sólido que su rival, que en este caso, quiso más que pudo en la calurosa noche.
El broche de oro lo pusieron Mousa Mouhoub, uno de los nombres a seguir en la categoría del peso pluma, y Alexandru Ionita, un púgil peligroso que ha demostrado que puede poner en aprietos a cualquier rival. Mousa mostró por qué es uno de los hombres a seguir en su categoría, consiguió encadenar varios golpes rápidos, limpios, y consecutivos que dejaron fuera de combate a su rival. A Ionita se le hizo largo el combate, una guardia frágil y baja marcó su sentencia. Por decisión unánime y con un 40 – 36 de los tres jueces, Mousa se llevó el combate.








Invocar a Buñuel para legitimar una velada de boxeo es tan grotesco como ponerle banda sonora de reguetón a Un perro andaluz.
Las veladas de boxeo no necesitan legitimación, lo son per se. Te recuerdo que es un deporte olímpico.
Te parece una burrada que dos personas en igualdad de condiciones peleen en un ring?
Quizás sería más justo que una de las dos llevará una espada y cansará al otro mientras le clavan banderillas en la espalda…
Buenos días, una velada de boxeo es elegancia, respeto y disciplina no es una pela callejera de borrachos, se trata de uno de los deportes más respetuosos. Creo que deberíamos informarnos o ser más cultos cuando hablamos.
Gracias por las respuestas. Para los que no lo hayan captado: mi crítica no iba dirigida al boxeo como deporte —al que respeto—, sino al uso de la figura de Buñuel como adorno cultural para justificar un evento que nada tiene que ver con su universo creativo.
Buñuel, que ridiculizó a la burguesía, al ejército y a la religión, habría hecho trizas una velada de boxeo envuelta en solemnidad impostada. Usarlo como reclamo no solo es absurdo: es profundamente buñuelesco, pero en el peor sentido.
Legitimar, como has dicho en tu primer comentario es hacer legítimo.
Una velada de boxeo es legítima sin invocar ni nombrar a nadie.
Nosotros hemos contestado a lo que has dicho en tu comentario, no a lo que querías decir.
Obviar la juventud de Buñuel es rehuir de parte de su vida. A Buñuel se le adora por lo que hizo y por lo que fué. Y entre lo que fué, resultó ser boxeador amateur mal que les parezca a algunos. Olé por el Ayuntamiento de Calanda. Ojalá muchos ayuntamientos siguieran la estela e innovaran en temas tan culturales y deportivos como éste. Enhorabuena y a seguir así.
Una noche diferente, la verdad que estuvo muy bien.