El Ayuntamiento de Calanda aprobó este martes durante la sesión plenaria ordinaria, la modificación de la licencia de actividad de Áridos Seba SL, lo que permitirá la instalación de una nueva planta de tratamiento de residuos de construcción y demolición no peligrosos en suelo municipal. La infraestructura dará respuesta a una demanda creciente por parte de pequeñas empresas del sector, que hasta ahora se veían obligadas a trasladar este tipo de residuos hasta Alcañiz para su correcta gestión.
Desde el grupo municipal socialista se valoró positivamente la inversión, aunque se insistió en la necesidad de extremar el cumplimiento de las medidas correctoras previstas. En concreto, se aludió a los efectos del polvo en las explotaciones agrícolas próximas, especialmente en parcelas de melocotoneros, muy sensibles a este tipo de afecciones. El grupo pidió también que el Ayuntamiento ejerza un control riguroso sobre el desarrollo de la actividad para garantizar el respeto al entorno agrícola.
Luz verde al macroproyecto energético
En la misma sesión, el consistorio dio luz verde a los pliegos de cláusulas administrativas particulares que regulan el arrendamiento de parcelas municipales para la implantación de 17 aerogeneradores y una planta fotovoltaica de más de 6.000 metros cuadrados, impulsados por la empresa danesa Copenhague Infrastructure Partners. La propuesta salió adelante con seis votos a favor y tres abstenciones.
El proyecto, enmarcado en una iniciativa energética más amplia en el Bajo Aragón, incluye generación eólica y solar, producción de hidrógeno verde y un gasoducto hacia Tarragona. Aunque el expediente afecta a un total de 568 hectáreas de titularidad pública, la ocupación real será mínima: alrededor de nueve hectáreas. Cada aerogenerador requerirá unos 5.000 metros cuadrados y la planta solar ocupará 6.300.
Según explicó el alcalde, Alberto Herrero, esta operación supondrá unos ingresos anuales de 356.000 euros para el Ayuntamiento, sumando arrendamientos e Impuesto de Actividades Económicas. En total, se prevé una recaudación de 6 millones de euros en 25 años, con actualizaciones ligadas al IPC y un incremento del 10% a partir del año 20 del contrato.
Arrendamientos agrícolas
Tras la aprobación del pliego, el Ayuntamiento reanudó los contratos de arrendamiento con agricultores locales en las parcelas no afectadas por el proyecto energético, manteniendo las mismas condiciones técnicas y económicas anteriores a la suspensión. Esta decisión busca paliar el malestar generado tras la rescisión previa de contratos en terrenos que finalmente no se verán ocupados por la infraestructura.
Desde el equipo de gobierno se recalcó que la interrupción fue exclusivamente administrativa y que la mayoría de las personas arrendatarias ha podido continuar su actividad con normalidad. No obstante, el grupo socialista propuso que se estudien compensaciones o bonificaciones fiscales para quienes sí resulten afectados, aunque sea de forma parcial, por la pérdida de terreno.
Otros puntos de la sesión
Otro de los puntos destacados del orden del día fue la modificación de la ordenanza fiscal reguladora de la tasa por asistencia y estancia en la residencia de mayores de Calanda. La nueva redacción establece que, en caso de fallecimiento del residente entre los días 1 y 10 del mes, se abonará solo el 50% de la cuota mensual. Si el fallecimiento se produce a partir del día 11, se mantendrá el pago íntegro del mes. La propuesta fue aprobada con seis votos a favor y tres abstenciones del grupo socialista, que calificó la modificación de «más lógica que la vigente», pero consideró que lo justo sería un sistema prorrateado por días. El alcalde defendió el sistema propuesto como una solución equilibrada entre justicia tributaria y estabilidad económica del centro.
El Pleno aprobó también una ordenanza municipal sobre limpieza y vallado de solares en suelo urbano, urbanizable y rústico. La norma busca garantizar condiciones mínimas de higiene y seguridad, tras episodios como el brote de chinches del pasado verano.








