Aunque todo el mundo se refiere a Quevedo para hablar de uno de los artistas españoles más grandes de los últimos años, ella le llama Pedro. A sus 28 años, María Anglés es una de las estilistas de referencia en el género urbano, y sus outfits han vestido ya a decenas de raperos y cantantes del panorama español, e incluso internacional. Recién llegada de una gira por Latinoamérica, la joven alcañizana se encarga de vestir a Quevedo en cada una de sus apariciones en conciertos. Una labor que se une al diseño de vestuario y es que María Anglés está tras las chaquetas virales que representan a los países por los que el cantante canario ha ido pasando en los últimos meses.
Ahora mismo trabajas en el estilismo de Quevedo, pero no es el único gran artista al que has vestido.
A nivel nacional he trabajado con Ayax y Prok, Fernandocosta, La Plazuela,…A nivel internacional, con Bizarrap y con Duki, también hicimos la gira por España de Villano Antillano.
¿Dónde se encuentra la inspiración?
Cuando llega un artista nuevo lo primero que hago es identificar y ver sus necesidades, utilizar prendas con las que se sienta más cómodo. Tampoco es lo mismo un videoclip que un concierto, en el caso de Pedro (Quevedo) en concierto tiene que ir con prendas más cómodas y utilizar tejidos técnicos transpirables porque está 70 minutos de reloj cantando. Visto eso entras en la estética de cada uno, siempre intento innovar y que prueben otras prendas que las que acostumbran a vestir y a partir de ahí empiezo a presentarles propuestas.
¿Qué está de moda entre los artistas?
Son estéticas tan distintas que es muy difícil cerrar algo en concreto. Cada artista tiene un estilo propio y cada estilista tiene también su manera y perspectiva de ver el vestuario. La moda sigue y las tendencias son súper cambiantes. Al final eso es lo guay que cada uno pueda ponerse lo que quiera.
Acabas de volver de la gira de Quevedo en Latinoamerica, seis países en dos semanas, ¿Cómo se llega a un trabajo así desde Alcañiz?
Empecé estudiando en Barcelona Diseño de Moda. De allí me fui a Madrid a estudiar un máster en Administración y Dirección de Empresas de Moda. Ese año, entré en una agencia de comunicación que trabajaba con artistas, empezó como un favor ya que muchos eran amigos. Aunque el estilismo no era mi primera opción se acabó convirtiendo en un trabajo y empezaron a llamarme, el boca a boca hizo mucho. Ahora, desde que estoy con Pedro, también uno el estilismo con el diseño, antes de que apareciera él la mayoría eran estilismos.
¿Trabajar con Pedro ha hecho que vuelvas a pensar en lanzar una marca?
Tengo un par de proyectos en mente que no han visto aún la luz, pero tengo una vida demasiado ajetreada. Cuando tenga una pausa me gustaría invertir tiempo en ellos, pero en dos semanas me voy a Miami, Puerto Rico y Colombia, ya me dirás cuando puedo hacerlo (ríe).
Lo cuentas como si fuera muy normal, pero suena bastante a locura, ¿Cómo es un día normal de trabajo?
Duermo poco. Por las mañanas estoy en la oficina como project manager de Pedro en su marchan y junto a su equipo creativo, me encargo de los diseños y por las tardes invierto todo mi tiempo en preparar con él la gira. Un martes puedo estar todo el día en la oficina cerrando prendas de merchandising y luego salir corriendo a una fábrica a una hora de Madrid para ver las prendas de gira. En tiempo de gira se descansa poco, se trabaja de lunes a domingo y voy adaptando…., voy adaptando mis momentos libres cuando puedo, pero sí, es una locura.
¿Y la rutina durante las giras?
Latinoamérica ha sido una experiencia increíble donde conocí a gente maravillosa, pero hay que reconocer que es duro. Tienes que coger muchos aviones y estas todo el día de arriba para abajo. En cuanto llegas a un país, ya vas corriendo con las maletas para preparar el show y subirte a otro avión al terminar. La suerte es que todas las personas que formamos la crew de Pedro somos como una familia y gracias a eso se hace super llevadero. Son los mejores.
¿Cuántas maletas necesita Quevedo en su gira?
Fueron siete con todos los looks.
No son solo los conciertos, te encargas de vestirle en cada una de sus apariciones públicas…
Desde la gira sólo me encargo de los conciertos. Pero sí, recuerdo la velada de Ibai como uno de los momentos en los que más nerviosa he estado, era en directo con miles de personas viéndole, la responsabilidad era mucha. En ese show iba acompañado de una marching band, rollo Super Bowl a la que también hubo que diseñarle el vestuario para que todo el conjunto tuviera coherencia.
¿Cómo se llevan las críticas a tus looks?
Cada artista tiene su propia estética y para él es importante sentirse bien con sus prendas y consigo mismo. Mientras el se sienta cómodo y se vea bien es suficiente. En mi caso, no he visto todavía critica negativa, creo que me afectaría poco, si él está contento es lo más importante. Además, el mundo de la moda es muy amplio, cada persona es libre de vestir como quiera.
¿El diseño del merchandising es completamente tuyo?
Pedro tiene un equipo creativo que somos Edu, Emilio y yo y entre los tres cerramos toda la parte creativa.
Después de tanto tiempo fuera, ¿cómo es tu relación con Alcañiz?
Cada vez que vengo estoy encantada, la verdad es que vengo poco, Semana Santa, Navidad e igual algún fin de semana suelto en verano. Llevo mal lo de tener a mi familia lejos, sobre todo a mis abuelos. La verdad es que de vez en cuando necesito volver y recargar pilas. Necesito ver a mis abuelos, a mi familia, amigas y pasar el mayor tiempo posible con ellos.
¿Algún proyecto de futuro para este 2024?
Tengo un par de proyectos en mente que aún no han salido a la luz por el ritmo de vida que llevo. Ahora seguir con Pedro, estar trabajando con él y en la parte del merchandising de los artistas que llevo.







