La calandina María Cruz Vallés es la directora territorial de Agroseguro en Aragón, además de la mantenedora de las fiestas de su pueblo. Vallés analiza la situación del sector primario en Aragón y valora las perspectivas que están por venir.
El 2023 se batió récord de indemnizaciones de seguro alcanzando los 88 millones de euros en Aragón. ¿Qué previsiones tienen hasta el momento a punto de acabar con la campaña del melocotón y ya encarando el último trimestre del año?
La previsión hasta el 30 de septiembre es que vamos a superar los 63 millones de euros en indemnizaciones en Aragón. En esta ocasión, y sin llegar al siniestro generalizado del año pasado, la sequía ha sido el riesgo que más ha afectado a los cultivos aragoneses, con una estimación de cerca de 24 millones de euros. También, la actividad tomentosa ha provocado daños por pedrisco, con una estimación cercana a los 17 millones de euros, a los que, si sumamos los daños por viento y lluvia, la previsión supera los 18 millones de euros. Veremos cómo termina el año, en función de cómo nos trate la meteorología estos últimos meses.
¿Cuáles son los cultivos más afectados esta temporada?
Los herbáceos extensivos son, de nuevo, los cultivos que más han sufrido las consecuencias de la adversa meteorología y alcanzan casi los 27 millones de euros en indemnizaciones. A continuación, las producciones de fruta, con casi 13 millones de euros estimados y especialmente afectadas por el pedrisco. También la uva de vino ha registrado siniestros, este año repartidos entre sequía, helada y pedrisco hasta un total estimado superior a los 6 millones de euros. Por su parte, los seguros pecuarios, cuyas indemnizaciones son más estables año tras año que las que se refieren a seguros agrícolas, alcanzan indemnizaciones cercanas a los 14 millones de euros.
¿Cómo afecta el cambio climático y la falta de lluvia en la producción de las cosechas?
El cambio climático incide directamente sobre las cosechas y esto repercute en el seguro agrario. Los fenómenos meteorológicos son cada vez más intensos y más dañinos. Las sequías, cada vez más recurrentes, es decir, ocurren cada menos tiempo y los años de sequías algo más leves entre años de sequías intensas son cada vez más frecuentes. Las tormentas de pedrisco son cada vez más fuertes y menos localizadas, abarcando en ocasiones grandes extensiones de terreno.
¿Se teme que la tendencia en auge de desastres meteorológicos aumente año tras año?
Temor no, pero sabemos que la realidad climática está cambiando, por ello los productores cada vez son más conscientes de la necesidad de contar con un seguro agrario.
¿Cómo se preparan desde Agroseguro para hacerle frente?
Cada año, con el inicio del Plan de seguros agrarios correspondiente, tratamos siempre de introducir novedades y mejoras que acerquen cada vez más los seguros a las realidades de los agricultores y ganaderos y, por supuesto, del mercado. Esto no es un trabajo solo nuestro sino de todos los actores que intervienen en el Sistema de seguros agrarios, ya que no somos autónomos en el diseño de los seguros, sino que los cambios que se introducen se acuerdan en los diferentes grupos de trabajo que se realizan durante el año, y en el que participan las Administraciones públicas (nacionales y autonómicas), el sector (a través de las organizaciones agrarias) y las entidades Coaseguradoras (representadas por Agroseguro). Esto es algo que hace siempre. La actual realidad climática obliga a tomar otras medidas de adaptación. El seguro agrario necesita conseguir y mantener el equilibrio técnico y para ello debemos ser rigurosos en la aplicación de la técnica actuarial. El camino que estamos tomando es el de avanzar en la segmentación para ajustar las condiciones de los asegurados de manera cada vez más individualizada. Es decir, hay asegurados con buenos resultados, con siniestros puntuales, pero también focos minoritarios, ya sean asegurados o cultivos en zonas muy concretas, con reiterada y muy alta siniestralidad, y unos y otros deben tener condiciones de aseguramiento diferentes, porque sus realidades también lo son. Además, es necesaria la colaboración responsable de todos los actores del sistema para garantizar su viabilidad, adoptando las medidas necesarias en cada uno de los ámbitos para que el sistema sea sostenible y duradero. Los agricultores habrán de incorporar medidas complementarias para reducir el nivel de riesgo cuando este sea muy elevado.
¿Todo ello provocará un aumento del coste de los seguros que pagan los agricultores?
No, y nunca de forma generalizada. La idea de individualizar las coberturas es justo lo que pretende evitar. Además, no hay que olvidar las Administraciones públicas haces grandes esfuerzos por incrementar sus presupuestos para seguir subvencionando las primas de los seguros y de esa manera ayudar también en el abaratamiento de los costes. Tal y como hemos dicho antes, mantener al Sistema de seguros estable es cosa de todos.
Es directora territorial de Agroseguro en Aragón, pero además fue la mantenedora de las fiestas de Calanda. ¿Cuál es su vinculación con el pueblo?
Soy de Calanda, allí está mi casa y es donde vive mi familia y gran parte de mis amigos. Vivo en Zaragoza, me trasladé por trabajo, a pesar de que hace más de 30 años, siento que todavía estoy trasladada por trabajo.
Creció en Calanda, población vinculada al sector primario. ¿Fue eso lo que le impulsó dedicarse a su profesión?
Crecer en una zona y en una familia vinculada al sector primario influyó en mi decisión de dedicarme a esta profesión. Desde pequeña, estar en contacto con el campo y con la actividad agraria me despertó un profundo respeto por la tierra y el trabajo agrícola. Mi familia apostaba por técnicas avanzadas para su época, ver como afrontaba los desafíos del campo, siempre buscando mejorar y adaptarse, fue una lección para mí.
¿Fue fácil hacerse hueco en este sector formado mayoritariamente por hombres?
No fue difícil. Desde que empecé a trabajar confiaron tanto en mí como en otras compañeras sin tener en cuenta el sexo.
¿Cómo ha visto y ha vivido esa evolución a largo de los años?
Al principio los agricultores se extrañaban, pero enseguida lo vieron como algo normal, más aún cuando los tiempos iban en esa dirección y cambiaban en el mismo sentido que otras facetas de la vida. Si hay un sector que sabe adaptarse y abrazar los cambios sociales y tecnológicos es el campo.
¿Qué les diría a aquellos jóvenes que están planteándose centrar su vida profesional en el sector primario?
Los animaría a que no tengan miedo de emprender, son capaces de combinar los conocimientos tradicionales con las innovaciones tecnológicas y la sostenibilidad, Con preparación y apoyo este sector les puede ofrecer mucho, tanto en lo personal como en lo profesional.








Tengo 42 años ya hace más de 20 años q soy agricultor a título principal , te agradecería q no animes a nadie más a meterse aún gremio q está apunto de extinguirse. Muchas gracias
casi ahi que tener una carrera para atender toda la burocracia que nos han metido en la agricultura!!!! chupones!!!!
Si para que no se les acabe los buenos sueldos que se pusieron
Hace muchos años que se les pide que vengan a dar explicaciones de esa subida a una emisora de radio y todavía no han tenido tiempo
Que poca dignidad
Como bien dices, con preparación y esfuerzo este sector puede dar a cualquier joven un futuro prometedor utilizando todas herramientas a su alcance como son, las cooperativas, los sindicatos,
las ayudas directas y complementarias, las nuevas tecnologías o los seguros agrarios, entre otras. El relevo generacional es muy necesario pero además puede aportarte un modelo de vida como pocos.
hoy en día el mejor negocio del mundo a cobrar ayudas sin más aparte los beneficios de las cosechas que se ve está demostrado yo porque no puedo ya