Marta Alquézar afronta las que serán sus segundas fiestas como concejal. Estas serán las primeras organizadas al 100%, ya que en las anteriores prácticamente estaba todo listo cuando entró al consistorio el nuevo equipo de gobierno. La andorrana, pero «hija adoptiva» en Alcañiz, desea unas fiestas sin malas noticias y también llenas de disfrute y convivencia.
El año anterior ya vivió las fiestas como concejal, pero prácticamente estaban ya todas preparadas. ¿Cómo ha sido implicarse al 100%?
Es el área del ayuntamiento más festiva o alegre de las que hay en el consistorio, pero no es sencilla. Empecé con mucha ilusión, energía y ganas y sigo, no obstante, es algo frustrante cuando ves el dinero que cuestan las cosas y lo rápido que se va. Siempre se quiere aprovechar al máximo el presupuesto y contar con un programa para todo tipo de gustos y edades, pero los cachés son desorbitantes. El 85% de la estructura del programa de fiestas es siempre el mismo y trabajamos para ofrecer lo máximo.
¿Desde cuándo se empiezan a organizar los festejos?
Aún no se han terminado las anteriores que ya estamos tratando de apalabrar actuaciones para el año siguiente.
¿Es consciente la gente de todo el trabajo que hay detrás?
No, pero en mi caso tampoco lo era antes de formar parte del ayuntamiento. Tampoco de la presión y horas que se pueden echar en el trabajo como concejal, alcalde o técnico. Se siente mucha presión y angustia en especial cuando se tiene que tomar una decisión y después ya no hay vuelta atrás.
¿Qué novedades presenta el programa de fiestas?
Hemos tratado de centrarnos en conseguir la máxima calidad en todos los aspectos. También que haya más actividades musicales para la gente de mediana edad o un poco más avanzada. Además, de que los niños tuvieran más diversidad de entretenimiento, sin dejar de lado la rama deportiva, que también tiene que tener protagonismo en las fiestas. El año pasado apostamos por el barco dj y, en esta ocasión vamos a realizar una actividad diferente en el solar de los sindicatos. Actuarán Los del Chimbao, un grupo de jóvenes de la zona que han estudiado en el conservatorio y formaron un grupo hace unos años. Tienen un gran estilo y cantan y tocan muy bien. Al final, dinamizan mucho y para la gente joven y no tan joven puede servir para pasar un buen rato. El resultado es un tardeo al que le vamos a llamar ‘Las Olimpiadas’, donde la gente puede venir disfrazada.
Tres adjetivos para definir el programa de las fiestas de Alcañiz.
Me quedo con uno: diverso. Hemos conseguido contar con actividades para todos y está hecha con la mayor ilusión y actitud posible.
¿Cómo se debería inculcar que las peñas fueran más participativas?
El papel de las peñas es fundamental y la participación en los festejos va por rachas. Dentro de los grupos de amigos siempre hay uno que es ‘El germen’, la alegría de la huerta y en mi caso en la peña La Gallata es Nacho Oliver (ríe), si no está él no hay fiesta. Son ellos los que arrastran a la gente a los actos. Las peñas ayudan bastante y colaboran. Por ejemplo, la Brigada del Vicio ha propuesto tres o cuatro actividades o el Supermercado Día organizará almuerzos, que el año pasado ya fueron multitudinarios. Antes existía Interpeñas y ahora no, pero en las dos o tres reuniones que hemos hecho durante el año todos corroboran que nunca había venido tanta gente. Tratamos de escuchar sus pálpitos y, sobre todo, lo que nos van diciendo durante todo el año. Me paran por la avenida Aragón para contarme y eso es la labor más bonita que puede tener un concejal.
En este largo camino de organización de las patronales, no está sola. ¿Qué papel tiene el técnico de Festejos?
Menos mal que mi marido y su mujer no son celosos (ríe). Es una pasada el trabajo que realiza Tito Lizana. Podría perfectamente entrar a las ocho de la mañana y salir a las tres y no lo hace. Es de esas personas que tienen la suerte de trabajar en aquello que más le gusta, se implica mucho y saca su mejor versión. También es una persona con una gran capacidad de producción. Ayuda a todo el equipo y es de agradecer.
José Fernando Murria es el pregonero de estas fiestas. ¿Cómo lo definiría?
Es una persona que conozco. Me ha tocado recurrir en alguna ocasión a él a nivel profesional. Lo definiría como alguien que utiliza sus propias cualidades, sobre todo, su humanidad para hacer de su entorno un sitio mejor poniendo las cosas fáciles a quien las necesita. Es una persona ‘concordia’ y representa de forma idónea la ciudad en la que vivimos. Es un reconocimiento más que merecido.
¿Con qué presupuesto cuentan para el desarrollo del programa de fiestas?
El presupuesto del área de festejos es de más de 800.000 euros para todo el año. Por ejemplo, las fiestas de 2023 rondaron en torno a los 300.000 euros y seguramente este año estemos por encima. El precio de todo ha aumentado y contratando exactamente lo mismo sabemos que nos va a costar más dinero.
El precio del carné de fiestas ha pasado de los 25 a los 30 euros. ¿A qué se debe?
Me gustaría recalcar que este aumento no es a causa del concierto de Taburete. Al final, se ha subido porque 25 euros para el nivel que tienen las fiestas era inconcluyente. Se aumenta cinco euros más por persona que resultarán de gran ayuda. Aproximadamente se sacan unos 2.400 bonos, por lo que si pagamos todos cinco euros más supondrán 10.000, lo mismo que podría costar una orquestra.
¿Cómo vivía las fiestas antes Marta Alquézar y cómo lo hace ahora?
Soy de Andorra y para mí la peña son las amigas con las que fui al colegio durante toda la vida y que se llama Alcaravea. No obstante, soy hija adoptada de Alcañiz y de hecho, llevo más tiempo aquí que en mi pueblo. Cuando llegué hasta que no empecé con mi actual pareja no tuve peña, pero ahora si que puede decir que formo parte de La Gallata.
El año pasado fueron las primeras como concejal...
Sí, lo pase un poco mal y no por las horas de sueño (ríe). Nunca he tenido un cargo político ni parecido en mi vida. El problema fue que pensaba que tenía que hacer otras funciones que no me tocaban. Estaba todo el rato en los actos comprobando que fueran bien. En la peña pasaba cinco minutos y comía rápido para irme. Tenía un sentido de la responsabilidad casi enfermizo. Este año voy a tratar de relajarme un poco; ser mamá, peñista y ayudar a Tito Lizana y la brigada, que sin ellos tampoco habría fiestas.
Me decía que era de Andorra. Mójese un poco, qué fiestas son mejores?
No voy a contestar (ríe). Las fiestas de Andorra las viví como adolescente, de noche y sin hijos. Es un formato totalmente diferente al que he experimentado aquí: con mis hijos pequeños y saliendo más de día que de madrugada.
¿Con qué acto se quedaría de las patronales de Alcañiz?
Personalmente, creo que este año va a ser el concierto de Taburete. Sin desmerecer a nuestro queridísimo Antonio Clavería, Ian Ferrando, César Soriano o Nacho Abril. Tenemos unos alcañizanos con mucho talento. Son artistas que viven de la música.
¿Cuál es su canción favorita del grupo Taburete?
Sin duda, ‘Belerofón’. Aunque he de decir que la de ‘Sirenas’ me parece muy bonita.
¿Qué deseo tiene para estas fiestas y para todos los alcañizanos?
La mejor noticia que podemos recibir es que no haya malas noticias. Hay que procurar la convivencia y el respeto entre todos. Me gustaría también darle los mejores deseos a Mario Checa para su pronta recuperación.








Por favor, que alguien con sensibilidad regule el volumen de la disco móvil.
la verdad que no nos podemos quejar,habéis pensado en hacer cosas para todos los gustos. enhorabuena!!
no ha habido ningún cambio este año las medallas para los héroes
Coincidí brevemente con Marta Alquezar laboralmente. Mi admiración no para de crecer. Rara avis.