Más del 64% de los negocios en los pueblos turolenses de menos de 500 habitantes no cuentan con relevo identificado, frente a casi el 25% que lo tiene previsto. El porcentaje restante son empresas que no saben si su descendencia continuará (7,1%) o jóvenes que no se plantean su jubilación (3,3%). Estos son los datos que arroja el informe solicitado por el área de Desarrollo Territorial de la Diputación Provincial de Teruel a la Cámara de Comercio e Industria de Teruel, tras la firma de un convenio entre ambas entidades para actualizar y detallar de manera precisa la situación económica y comercial. La radiografía está centrada especialmente en el relevo generacional, la viabilidad económica y los retos de estos negocios.
El informe servirá como base para definir nuevas estrategias y acciones que promuevan la sostenibilidad y el desarrollo a largo plazo. El informe fue presentado este jueves en rueda de prensa por parte del presidente de la Cámara de Teruel, Antonio Santa Isabel y el diputado de Desarrollo Territorial de la DPT, Javier Ciprés. Durante los últimos meses, la Cámara ha contactado con los responsables de las diferentes actividades económicas activas, obteniendo 269 respuestas de un total de 139 municipios.
Del análisis se desprende que un total de 65 actividades comerciales podrían cerrar en los próximos 10 años, siendo las más perjudicadas la hostelería, farmacias, carnicerías y alimentación de productos básicos. En este punto señala que "el impacto de la hostelería es amplio y multifacético, lo que lo convierte en una prioridad estratégica". "Habría que intentar diferentes líneas de trabajo como el fomento del emprendimiento juvenil y la concienciación, que se vea las oportunidades que hay porque realmente en el medio rural hay muchas oportunidades de trabajo y puedes vivir una vida en muchos casos de mayor calidad que las ciudades", destacó Rodrigo Villarroya, director de Comercio y Desarrollo Territorial de la Cámara de Comercio de Teruel y encargado del informe.
Precisamente, una de las líneas de trabajo irá destinada a buscar una bolsa de relevos para los establecimientos que son viables económicamente. "Hay que hacer un estudio negocio por negocio, porque evidentemente tenemos que plantear cual de los negocios existentes que necesitan relevo son viables anualmente y en base a eso buscar el perfil que necesitamos", matizó Antonio Santa Isabel, presidente de la Cámara de Comercio de Teruel. Trabajar en la digitalización y venta online es otro de los puntos principales que se han marcado desde las instituciones.
Por su parte, el diputado de Desarrollo Territorial, Javier Ciprés, destacó dos situaciones negativas: el 64% de los negocios no encuentran un relevo claro y que hay más de 30 municipios donde no hay actividad económica. "Ante esta situación tenemos que tomar medidas y nosotros mañana ya comenzamos a trabajar con todas las administraciones que estén trabajando el tema de la falta de relevo generacional, como son las instituciones empresariales, el Gobierno de Aragón y de España", afirmó. Por ello y con ayuda de las asociaciones trabajarán para atajar el problema de raíz pudiendo ampliarlo hasta pueblos menos de 1.000 habitantes. "Hay que crear algún grupo de trabajo donde realmente se aborde el problema", incidió.
Santa Isabel repasó algunos datos: en Gúdar-Javalambre y en la Sierra de Albarracín es donde se encuentra más lugares con más de un servicio que en toda la provincia llegan a 88, el 58% de los municipios solo tienen una actividad comercial, hay una gran escasez de oficios como fontaneros, pintores o electricistas y solo el 25% cuenta con un relevo que calificó como "el problema que nos viene en los siguientes años".
El análisis de los datos reveló que existen 37 localidades donde la actividad económica principal es la venta de productos alimentarios básicos, complementado con otros como frutería o carnicería. Por otro lado, en cuando a oficios se observa la presencia de algunos carpinteros, electricistas y fontaneros, aunque estos profesionales son prácticamente inexistentes en la mayoría de los municipios. La construcción está más presente, aunque la mitad de los empresarios entrevistados se jubilará en los próximos 5 años. La falta de profesionales en los pequeños municipios hace que los existentes en las cabeceras de comarca tengan mucho trabajo y se generen largas listas de espera.
El rango mayoritario en la totalidad de empresarios se concentra en edades de entre 55 y 64 años (33,8%) y el informe indica que la baja representación de jóvenes "genera preocupación especialmente por el riesgo de desaparición en sectores como la carnicería-charcutería, artesanía o panadería, mientras que hostelería y alimentación muestran cierta capacidad para adaptarse y atraer nuevos emprendedores".
La mayoría de las empresas tienen uno o dos trabajadores permanentes, que corresponden con el propio autónomo y, en muchos casos, el autónomo colaborador, sin recurrir normalmente a personal temporal, como consecuencia del alto costo del pago de la seguridad social y de la dificultad de encontrar personal cualificado en estas zonas, además del «desafío» que supone la falta de vivienda.
Las mujeres representan una proporción ligeramente mayor (58%), predominando en sectores como alimentación básica, panaderías y farmacias. Los hombres representan el 42% y lideran actividades como la construcción o los talleres mecánicos. Pese a que se observa un cierto equilibrio que refleja la creciente participación femenina, especialmente significativa en el rango de edad de 45 a 54 años, el patrón sugiere la necesidad de promover la diversificación de roles de género.
A nivel comarcal se observan importantes desigualdades. La comarca Gúdar-Javalambre es la que cuenta con mayor presencia de actividades comerciales en municipios menores de 500 habitantes, los más habituales están relacionados con el turismo rural, la hostelería y el comercio de productos básicos. Le sigue la comarca de Teruel, con una oferta más variada, y Sierra de Albarracín, con economía vinculada al turismo. La comarca del Bajo Martín es la que menos actividad comercial tiene en las poblaciones más pequeñas.
Retos, necesidades y futuras líneas de trabajo
Entre los retos más significativos de los que se señalan, destacan la despoblación, la dificultad de encontrar profesionales cualificados, la barrera de la burocracia, la ausencia de servicios básicos o la escasa conectividad. Plantean propuestas como las ayudas para la instalación de placas solares para reducir los costes energéticos y la creación de vivienda de alquiler para atraer a nuevos pobladores y trabajadores. Solicitan más apoyo y sugieren mejorar la comunicación de las ayudas disponibles, así como aumentar la visibilidad de los negocios rurales.
Para abordar estos desafíos, el informe recoge varias líneas de actuación y propone hasta 46 medidas concretas para cada una de ellas: rehabilitación y acceso a vivienda, disponibilidad y acceso a locales comerciales, incentivos fiscales y financieros, fomento del emprendimiento juvenil, promoción del comercio ambulante y sensibilización y promoción de oportunidades rurales.








no sé quién hace los estudios pero en localidades de más de 500 habitantes tampoco es que haya mucho relevo generacional.
Yyyy que lucidez….para decir eso no hace falta ni EGB