El Ayuntamiento de Mas de las Matas y la Universidad de Zaragoza han firmado un convenio dentro del programa Desafío Rural que permite a dos alumnas del Grado en Ingeniería Química, Victoria Artal y Marta Galindo, desarrollar el proyecto «El río Guadalope bajo la lupa: evaluación de la calidad del agua y estado ambiental del territorio».
El objetivo principal del estudio es comprobar si se han cumplido las estimaciones realizadas por la Fiscalía de Medio Ambiente tras el vertido masivo de lodo que afectó al río durante las obras de recrecimiento del pantano de Santolea. En ese momento, la Fiscalía apuntó que para 2025 el Guadalope recuperaría un estado ecológico demostrable.
Las alumnas trabajarán durante un mes, hasta el 13 de agosto, aplicando los conocimientos adquiridos en su formación universitaria. El proyecto contempla la recogida de muestras y el análisis de parámetros físico-químicos como el pH, nitritos, nitratos, dureza, cloro y carbonatos, a partir de los cuales interpretarán el estado actual del agua.
Para ello, han establecido seis estaciones de muestreo distribuidas a lo largo del cauce del río Guadalope en el término de Mas de las Matas. Los puntos seleccionados se extienden desde el embalse de Santolea hasta la confluencia con el río Bergantes, lo que permitirá una visión representativa del ecosistema.
Las estudiantes han subrayado que este proyecto no solo les brinda una oportunidad académica, sino que también les permite «aportar nuestro granito de arena a la recuperación y preservación de un ecosistema fluvial tan importante como el del río», además de «crear conciencia ambiental sobre la importancia de cuidar nuestros ríos». Se definen como «comprometidas con el medio ambiente» y afirman sentirse «especialmente motivadas» por un trabajo que va más allá del ámbito universitario.
Esta mañana, ambas alumnas se han reunido con la alcaldesa de Mas de las Matas, María Ariño, quien ha valorado el proyecto como una «oportunidad única para fortalecer los vínculos entre el ámbito académico y el entorno rural», destacando su papel en la detección del estado del río y en el impulso al talento joven. Ariño ha insistido en que el Guadalope es «un recurso natural esencial» cuya conservación es clave para el futuro sostenible del municipio.







