La primavera encara sus últimas 5 semanas con posibilidades reales de precipitación abundante y sigue sin llover. El Bajo Aragón Histórico es, a día de hoy, el territorio de España en el que menos ha llovido en términos relativos. Apenas se han registrado entre un 25% y un 30% de las precipitaciones medias que, para estas fechas, deberían ya acumular más de 300 litros por metro cuadrado -mm- en las cabeceras del Guadalope, Matarraña y Martín. En algunos observatorios como en Beceite en todo 2024 han caído 127 mm, cuando se deberían haber superado ya los 360. Peor es la situació en zonas del Maestrazgo donde en municipios como Villarluengo se han recogido 112 mm en todo 2024.
Ante esta situación, regantes e incluso muchos municipios temen un inminente verano con severas restricciones en el riego e incluso con cortes en el suministro de agua potable. No solo los regadíos y las captaciones de agua. El cereal de secano se da prácticamente por perdido en todo el territorio y los cultivos leñosos se enfrentan a una situación de estrés hídrico inédita en plena primavera.
El Guadalope al mínimo
En el Guadalope todas las miradas están puestas en el embalse de Calanda, que no deja de bajar de nivel y se encuentra a tan solo el 26% de su capacidad, con algo menos de 14 hectómetros cúbicos -hm3-. Las primeras restricciones entraron ya en vigor a principios de abril. Se pasó de dar riego de 15 a 21 días y actualmente solo se permite regar los huertos un día a la semana. Sin perspectivas inmediatas de lluvia, se espera que finalmente caiga agua entre este mes y junio. De no hacerlo, la situación podría ser catastrófica. «Hemos salvado los cultivos tempranos. Pero no sabemos qué pasará con los de verano. Solo podemos confiar en que llueva porque las reservas están bajo mínimos», explica José Fernando Murria, presidente de los Regantes del Guadalope.

No obstante, de haber estado operativo ya el nuevo Santolea, la situación hubiese sido diferente, ya que sus más de 90 hectómetros cúbicos darían ahora un mayor margen de maniobra. Sin embargo para que esta nueva obra entre en fase de explotación son necesarios, al menos, dos años y varias maniobras de llenado y vaciado. Algo que en el actual contexto es imposible. «No hay agua para llenar Santolea, por lo que la puesta en marcha del embalse en lugar de costar 2 años, puede pasar a ser de 3», añade Murria quien no descarta tener que recurrir a los poco más de 2 hm3 que existen en el actual y provisional embalse de Santolea.
El Civán, pendiente del bombeo
Tampoco es mejor la situación aguas abajo, en la comunidad de regantes de El Civán. En palabras del presidente de la Comunidad de Regantes de Civán, Antonio Vicente, la situación es «muy crítica» y destaca también el mal estado de los embalses de la parte alta. Actualmente, la dotación hídrica por hectárea, en general, es de 3.600 metros cúbicos (m3), si no se producen más aportaciones en forma de precipitaciones. «En el caso de la Comunidad de Regantes de Civán, la dotación es un poco superior de 4.300 m3 por hectárea». Ambas cifras quedan lejos de la dotación óptima por hectárea que se estipula en torno a los 9.000 m3.

Según Vicente, el proyecto de optimización del bombeo del río Ebro a la acequia del Civán puede salvar la campaña de riego. Se prevé que la actuación termine a finales de junio y «beneficiará a toda la cuenca porque el agua que aporta no hay que cogerla de la parte de arriba de la cuenca», explica el presidente de la Comunidad de Regantes. El proyecto consiste en la instalación de una planta fotovoltaica de más de 10 hectáreas que permitirá reducir el coste de este bombeo, que asumen los regantes de la cuenca del Guadalope desde que Endesa dejó de hacerse cargo del mismo.
El Matarraña, seco y sin colchón
No es mucho mejor la situación en el Matarraña. Pese a que en esta cuenca el agua está asegurada para este año, gracias a las balsas laterales de La Trapa y José María Puyol, desde el Sindicato Central de Riegos advierten de que solo hay agua para esta campaña y no para la próxima. Los regantes tuvieron que adelantar la campaña de riegos al pasado 24 de abril, algo inédito, ya que habitualmente comenzaba a finales de mayo o en junio. «El año pasado ya la adelantamos a mayo, pero este año hemos empezado 15 días antes. Nadie recordamos una situación similar en plena primavera», explica Miguel Zurita, presidente de la Junta de Regantes.

"Si tuviésemos las balsas, habría recursos para 2025"
Buena parte del lecho del río en la cuenca baja está seco desde hace semanas. También en la parte alta, donde varios tramos del Ulldemó y el propio Matarraña en Beceite, están secos. En los ríos Algars y especialmente en el Tastavins en muchos puntos como el icónico Salt de La Portellada no ha circulado agua este año. «No hemos podido sembrar y damos por perdida ya la cosecha en todos los huertos que dependen del Tastavins», añade el agricultor portillense Víctor Vidal.

Desde la Junta de Regantes pusieron de manifiesto su malestar por la «inacción» de dos décadas a la hora de ejecutar las balsas laterales de Val de Figuera, Pla de Serrats y Comellares. Subrayan que, de haber estado hechas, tendrían garantizadas reservas para, al menos, también 2025. Los regantes matarrañenses no ocultaron su malestar de que el Matarraña sea todavía la única cuenca en la que no se ha finalizado su proyecto de regulación. «Venimos años advirtiendo de que esta situación podría darse. Este año regaremos gracias a las dos balsas que tenemos. Pero se vaciarán y ya no tenemos más colchón que lo poco que pueda quedar en el embalse de Pena», añade Zurita.

La cosecha de cereal, perdida
En cuanto al secano, especialmente el cereal, la cosecha se ya da prácticamente por perdida. El sindicato UAGA dio la voz de alarma sobre la situación de la cosecha del cereal en toda la margen derecha del Ebro. Subrayan que, por segundo año consecutivo, los agricultores, no van a poder cosechar trigo y cebada por culpa de la sequía. Este es el caso de la zona de la ribera del Huerva, Ribera Baja del Ebro, Campo de Belchite, Caspe, Andorra, Bajo Aragón, Bajo Martín, Cuencas Mineras, Matarraña, Gudar-Javalambre y Maestrazgo donde los daños que ha causado la ausencia de lluvias en las parcelas, aseguran, son del 90% en todo el Bajo Aragón Histórico.

La sequía ha impedido que el cereal de invierno se haya desarrollado con normalidad. A estas alturas de la primavera, el cultivo tendría que estar verde y empezando a espigar, pero se ha quedado bastante raquítico y se está secando. Esto conduce, tal y como alerta UAGA, a otra campaña en blanco para los agricultores y agricultoras de esas zonas que, tras la catastrófica cosecha del año pasado y de haber afrontado la siembra con las cuentas en rojo, volverán a quedarse sin ingresos.
Alertan, asimismo, de que el pasto para el ganado escaseará aunque, apuntan, el hecho de que en otras zonas del país la cosecha sea mejor hará que «los precios no suban». En cuanto a los leñosos, se observa ya la pérdida de hojas en algunos almendros, lo que podría llevar a que muchos se secasen. En el olivar los agricultores auguran una mala cosecha al no haber llovido a tiempo para una correcta floración del árbol.
A pocos kilómetros, en Valmuel y Puigmoreno, la preocupación es más que evidente. Los regantes dependen de La Estanca, que acumula 4,9 hm3 pero que se nutre de todo el sistema del Guadalope. En cuanto a uno de los productos estrella de toda la cuenca, el Melocotón Tardío, las plantaciones no se han visto aún afectadas. Los agricultores son todavía prudentes y quieren confiar en que se producirán precipitaciones de aquí a junio. No obstante, si no lloviese se teme que el árbol pueda comenzar a sufrir. «Si no llueve tendremos serios problemas. Hasta ahora hemos economizado y retrasado los riegos, pero el agua podría acabarse y afrontaríamos una situación muy difícil», explica Samuel Sancho, presidente de la D.O. P. Melocotón de Calanda y agricultor de Puigmoreno.
Mala perspectiva meteorológica
Los pronósticos no pueden ser mas desalentadores. Continuará el cierzo, pero no será, como pronto, durante la tarde del domingo y lunes cuando puedan producirse precipitaciones que, todo indica, serán de caracter tormentoso y no paliarán el acusado déficit hídrico esistente.








Y la cuenca del Martín están vaciando cuevaforadada como si hubieran interés ocultos por provocar la sequía.
si lo están vaciando para regar los campos…. creo que los pantanos son para eso. como toda la vida.
y porque los aspersores van a pleno rendimiento que me lo expliquen los veo con mis propios ojos
para eso se embalsa agua no? o seria mejor que se evapore y se trague la tierra el agua en los pantanos?
si lo están vaciando para regar los campos…. creo que los pantanos son para eso. como toda la vida.
todos tranquilos. Los cañones ilegales de ondas antilluvia, están preparados en muchos campos de la zona. Los que más consumen agua, son los que no quieren que llueva. Jajajajaja. Sálvese quien pueda
esos tienen el agua asegurada, mientras baje el ebro lleno les da igual que llueva o no. Lo de la solidaridad en el campo no existe.
has dado en la diana, jjjjjjj
TENDRIAN QUE TOMAR MEDIDAS CON LO QUE SE ESTA HACIENDO PARA QUE NO LLUEVA, EL AGUA DE LOS PANTANOS SE TENDRA QUE GUARDAR PARA AGUA DE BOCA PORQUE SI LOS RIOS ESTAN SECOS TENDREMOS QUE USARLA.
PERO COMO YA NO QUEDA SUPONGO QUE TENDREMOS QUE BEBER VINO.
SE TENDRIA QUE HACER EN EL CENTRO DEL RIO UN POCO DE LIMPIEZA PARA QUE LA POQUITA AGUA QUE BAJE SE FRILTRE CON LA GRABA Y NO ALIMENTE TANTAS PLANTAS INVASIVAS Y ARBOLES QUE NUNCA ESTARIAN SI HUBIERAN RIADAS TENDREMOS QUE HACER ALGO NOSOTROS.PORQUE LOS PECES Y DEMAS ANIMALES CON TANTA COMPETENCIA DE RAICES NO TENDRAN NI UNA GOTA DE AGUA PORQUE PARECE QUE SE A IDO DANDO AGUA DEL PANTANO AL MATARRAÑA PARA MANTENER LA FAUNA PERO SIN PENSAR LO QUE SE ESTA HACIENDO HEMOS PERDIDO EL AGUA DEL PANTANO Y EL RIO ESTA SECO.LOS QUE EVITAN QUE HAYAN TORMENTAS LLEGARA UN PUNTO QUE ELLOS TAMPOCO TENDRAN PERO NOSOTROS YA HABREMOS DESAPARECIDO.