Casi una veintena de médicos y otros facultativos del sector de Alcañiz se han concentrado pacíficamente a las once de la mañana para protestar y reclamar mejoras en el nuevo Estatuto Marco que, Mónica García, ministra de Sanidad, ha presentado a esa misma hora junto con los representantes de la gestión sanitaria de cada comunidad autónoma. La idea es que este Estatuto Marco, norma básica que rige a todo el Servicio Público de Salud, se ponga en marcha para el año que viene.
En la presentación del borrador del Estatuto Marco ha estado presente José Luis Bancalero, consejero de Sanidad de Aragón, quien ha solicitado a la ministra un aplazamiento de la reunión para el 9 o 10 de septiembre: "Necesitamos que ese documento que se iba a trabajar sea técnicamente factible, que tenga solvencia jurídica y que sea viable por alguna vía de financiación, por lo que hemos pedido a la ministra a no abordar el punto del día y que nos facilitara otra fecha".
La profesión médica y facultativa lleva desde el Estatuto Marco del 2003 sufriendo un "serio agravio" en lo que a sus derechos y condiciones laborales se refiere. Pese a que este documento de trabajo incluye una serie de mejoras, los médicos creen que se les sigue tratando de manera precaria.
Médicos sin voz para defender su futuro
Los empleados del sector sanitario que están en las mesas de negociación son representantes por el número de votos de los trabajadores, y los médicos suponen tan solo un 10 o un 15 % del total de estos empleados, que incluye también enfermeros, administrativos o celadores. "Esta situación lleva a que tengamos uno o ningún médico en esa mesa sectorial para que defienda nuestros derechos, por lo que están negociando nuestras condiciones laborales otros sectores que no conocen la singularidad de nuestro trabajo", ha criticado Elena García, traumatóloga del hospital de Alcañiz.
Elena García, natural de Vigo, trabaja en el hospital de Alcañiz desde el 2004, y al igual que muchos otros médicos, está "cansada de esta situación insostenible en el sector sanitario". Forma parte de MUD (Médicos Unidos por sus Derechos), una organización que no es política ni sindical, y además colabora con otra plataforma más grande, APEMYF, que agrupa una serie de sindicatos cuya hoja de ruta es conseguir un estatuto médico y facultativo que negocie las condiciones laborales de los médicos.
Jornadas abusivas y condiciones precarias
Una de las medidas que rechazan estos sindicatos es la jornada complementaria incluida en los contratos, que por necesidades de servicio puede ser de 50, 60, o incluso 80 horas. "La semana pasada hice tres guardias de 24 horas, es decir, trabajé 72 horas de una jornada complementaria que no cotiza, y que se paga por debajo del precio de la hora ordinaria", ha detallado la traumatóloga sobre estas guardias que no contemplan ni la nocturnidad, ni los turnos y que ni siquiera sirven como horas trabajadas para la jubilación futura.
Además, denuncian que existe una sobrecarga de trabajo tanto en las consultas como en las guardias y en el número de horas que los médicos tienen que trabajar, porque no se cubren los puestos laborales. "La jornada complementaria no está regulada, ya que si faltan sanitarios, te exprimen y eso solo se le permite a los médicos, lo que es precariedad laboral", ha criticado García. "Pensamos que la precariedad en la que nos hemos anclado no es una herencia inevitable, es una decisión política y, mientras normalicemos algo que es inaceptable, llegará un momento en el que nos cansemos, por lo que hay que luchar y protestar".
Ausencia de personal y escasa formación para salvar vidas
La médica gallega reclama "muchísimo" más personal, y más aún en el medio rural, porque todos los trabajadores están centralizados en la capital. Si la demanda de sanitarios aumenta, la necesidad de formación también lo hace, por lo que se requieren más recursos y supone más tiempo y una mayor carga de trabajo. "Lo no puede ser es que sean otros colectivos los que asuman el trabajo de los médicos, cuya formación no es la del médico, lo que va en detrimento de la salud de la población", ha expresado García. Los médicos no disponen de horas de formación. Deben pagarlas de su bolsillo estas horas y fuera de su horario laboral.
Ultimátum de los médicos si la situación no mejora
Uno de los eslóganes presentes en la concentración en Alcañiz ha sido: "¿Y a nosotros quién nos cuida?", un grito al cielo por parte de los médicos, que son los profesionales que registran una mayor tasa de suicidio y de depresión. "Queremos trabajar nuestras 37 horas y media, como bien dice la ministra, queremos tener una buena calidad de vida y queremos atender bien a nuestros pacientes", ha afirmado la traumatóloga.
La próxima movilización, donde están llamados todos los médicos y facultativos del país, consistirá en una huelga el 3 de octubre. "Si ahí no hay una respuesta clara por parte de la ministra, se puede llegar hasta una huelga indefinida, lo que va a suponer un colapso y se pueden llegar a correr riesgos a nivel sanitario", ha concluido la médica del hospital alcañizano.
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ya vivis bien ya, no hace falta que os den nada mas. vas al medico a veces y vaya desgana la que llevais
También podríais tener más empatía con el resto de personal sanitario, para la mayoría los TCAES somos invisibles, nos consideran limpiaculos, y somos algo más, abrir los ojos y mirar un poco más alrededor vuestro, a lo mejor entonces encontráis más apoyo
Quiero expresar públicamente mi reconocimiento y apoyo al personal sanitario del Hospital de Alcañiz que ha alzado la voz para reclamar unas condiciones laborales dignas. Su compromiso no es solo con su profesión, es con todos nosotros. Manifestarse por una sanidad mejor es un acto de responsabilidad y generosidad que beneficia al conjunto de la sociedad bajoaragonesa.
Es evidente que el bienestar del personal sanitario se traduce directamente en un mejor sistema de salud para todos. Médicos, enfermeros, técnicos, celadores… son quienes sostienen la salud pública día a día. Si ellos están agotados, maltratados o desmotivados, el sistema entero se resiente. Y eso lo sufrimos todos: los pacientes, las familias, los pueblos.
Por eso, hoy me comprometo personalmente a acudir a la próxima concentración que convoquen. Esto no va solo de sus derechos —que también—, sino de la defensa de un servicio público esencial que nos pertenece a todos.
Y quiero lanzar una reflexión clara: si no nos implicamos, si no salimos a la calle, si no exigimos, cada día que pase nos recortarán un poco más. El medio rural ya ha sufrido demasiados recortes, demasiadas promesas incumplidas. Cada servicio que perdamos aquí, se consolidará en los “territorios ricos”. O actuamos y nos comprometemos, o asumimos que seremos ciudadanos de segunda. Y no lo somos.
Gracias a quienes lucháis por una sanidad digna.