Hace 40 años, un grupo de música llamado La Guardia ganó el concurso de pop rock en Fuengirola, lo que les permitió fichar con una discográfica. En 1997 el grupo se disolvió habiendo vendido 1,5 millones de copias y en 2003 el grupo se volvió a unir. Este viernes estarán de nuevo en el Aragón Sonoro.
¿Tenéis ganas de estar en Alcañiz?
Sí, la verdad que sí, tenemos muy buenos recuerdos de allí y grandes amigos, además siempre es un lujazo tocar por allí.
Me informaron de que además venís con ganas de mejorar vuestra actuación anterior en Alcañiz, que os lo habéis tomado como un reto personal, y eso que fue una actuación que gustó mucho.
La primera vez que estuvimos fue en formato acústico y fue con el tema de cuando recién salimos de la pandemia. Tenemos muchas ganas de hacer un concierto guitarrero, más rockero, para que la gente se lo pase muy bien.
Ahora, que nombrabas la pandemia, conozco un dato que es que durante la cuarentena, creaste más de 25 canciones, ¿es eso cierto?
Efectivamente, lo hice. El mejor plan estando parado en casa era hacer música. Me puse a grabar y tengo aquí un pequeño estudio doméstico con un bajo, una guitarra y el Mac.
¿Y de dónde te llegaba la inspiración en un momento tan delicado?
En aquel momento aparecía de todo. Un poco de lo que estábamos viviendo, de recuerdos, del poder de la música, porque nunca sabes cuándo te puede surgir. También retomé algunas canciones que tenía guardadas, que no había llegado a terminar nunca, pero de repente es como que volví a componer. Empezaron a surgir ideas y cuanto más grababa y más hacía, más ganas tenía de hacer más cosas.
¿Cómo han sido todos estos años de trabajo?
Han sido años muy divertidos, en los que hemos currado muchísimo, hemos luchado mucho también por las canciones, creíamos bastante en los temas, porque el éxito no nos vino de la noche a la mañana, nos tiramos siete años desde que empezamos tocando a nivel andaluz, e incluso me atrevería decir que granadino. Y presentándonos a concursos, y bueno, había momentos en los que te desanimabas un poco, pero siempre aparecían las ganas de hacer música y las canciones.
¿Cómo ves el hecho de que gente joven se sepan vuestras canciones?
La verdad que es un gustazo. Que haya otra generación y que les guste la música que hacemos es un orgullo muy grande para nosotros. Cuando empezamos a componer, nos conformábamos con vender 10 copias del disco y estábamos haciendo las maquetas y las portadas a mano.
¿Qué sensaciones te has llevado siempre que has venido al Bajo Aragón Histórico?
La verdad es que es superbonito. El clima me da envidia. La gente es una pasada. Recuerdo el concierto que te decía de la pandemia y estábamos disfrutando muchísimo. El comportamiento fue alucinante, y el cariño brutal, también.







