El VIII mercadillo navideño de artesanía, decoración y alimentación Caspe, organizado por la Asociación Histórica Vestimentum, reunió a centenares de vecinos en la plaza de España de la localidad este pasado viernes. Todos los puestos recibieron una gran cantidad de curiosos y compradores pero el más reclamado fue el stand de alimentación, en el que se encontraban los tradicionales pasteles artesanales de Rodeta.
Desde primera hora ya había personas ayudando a montar los puestos para poder comprar estos pasteles y asegurarse de que no se quedaban sin ellos. "Han sido un éxito porque solo se comen para estas fechas y son muy laboriosos de realizar, muy pocos sabemos elaborarlos. Antes del medio día ya no quedaba ninguno", señaló el presidente de la asociación, Pedro Palacios.
También fue muy destacable la afluencia de gente que acudió a esta cita navideña que comenzó pasada por agua y viento pero que a mediodía se recompuso con la salida del sol. "Pensábamos que el tiempo iba a minar la asistencia pero nos ha sorprendido la cantidad de personas que se han acercado, durante la mañana no cabía un alfiler en la plaza y hemos estado vendiendo hasta última hora", subrayó Palacios.

En el mercadillo navideño se encontraba el puesto de la entidad organizadora, con el que recaudan fondos para costear los proyectos que realizan a lo largo del año de confección, patronaje y recreación histórica; junto con tres stands invitados de marcas de artesanía caspolinas: Gozo de Aragón, Punto y Trapillo, y Atrapa Sueños.
Además del puesto de alimentación con varios dulces típicos, también había un castañero que vendía castañas recién asadas. "Habíamos calculado hacer 10 kilos de castañas y hemos tenido que ir corriendo a comprar más porque se han acabado en seguida. Al final habremos vendido cerca de 20 kilos", apuntó el presidente de la Asociación Histórica Vestimentum.
Desde la entidad organizadora se destacó que esta edición "ha sido todo un éxito". Todos los puestos realizaron un balance muy positivo de la jornada y apuntaron que, con todo lo que se vendió, los hogares de Caspe van a guardar entre sus paredes un gran espíritu navideño.








ya se nota el cambio!
poco tocino llevará pués
Ojalá esta bonita iniciativa vaya a más y pronto veamos más puestos! Gracias a todos aquellos que lo hacen posible.