Chispeaba algo al caer la noche. Ni la luna se veía con claridad abrumada por las nubes que continuaban con su visita a tierras bajoaragonesas. No importó, como tampoco importó que una enorme valla cubra más de media plaza de España en Alcañiz. En la capital bajoaragonesa ya está asumido que este año será atípico pero a todo hay que adaptarse mientras duran unas obras que dotarán de uso al interior de la Lonja en cuanto terminen. Ese espacio se destinará al museo de Alcañiz y, desde luego, la Semana Santa tendrá su lugar. Ya se avecina la de 2025 y de anunciarla se encargaron decenas y decenas de tambores de todas las tallas este Miércoles de Ceniza al caer la noche después de la misa en Santa María La Mayor. Hasta casi su puerta se apostaron los tambores a seguir las marchas al unísono celebrando que al fin ya se puede tocar libremente mientras sea Cuaresma, un tiempo que empezó con el toque y la imposición de la ceniza.
La Asociación Amigos del Tambor de Alcañiz organizan desde hace años este momento que va aparejado a la escuela, donde decenas de niños y también adultos acuden semanalmente a las clases. Este miércoles volvían los nervios al interior del antiguo Mercado de Abastos, la sede de la escuela. "Es un día importante para ellos porque supone salir a la calle a tocar aunque sea solamente a la plaza, lo viven con mucha emoción", dijo Beatriz Domingo, vocal de la asociación. Antes de las 20.00 Eduardo Bardavío, uno de los monitores, demandaba silencio para poder organizar, aunque lo cierto es que no había plan. "Saldremos y nos iremos colocando en la plaza por donde veamos que hay más hueco", decían. Y tal cual sucedió: salieron en desfile y se reunieron con los que ya estaban en la plaza haciendo el círculo de rigor aunque fuera más pequeño -por aquello de la valla-, mientras la fila siguió hasta la cuesta de la iglesia. La siguiente cita comunitaria en Alcañiz es el domingo a partir de las 11.00 a los pies del Monumento al Tambor junto a La Estanca.
Bajo la misma luna y contemplando de reojo las mismas nubes, en Alcorisa la cita fue delante de la iglesia. Los más pequeños fueron también la nota destacada y no dejaron de tocar sus tambores y bombos con una mezcla de fuerza e ilusión. Lo mismo en Andorra. donde esta concentración sigue ganando adeptos y donde este Miércoles de Ceniza volvió a hacer retumbar a todo el casco urbano de la localidad.


















