Rodeada de su familia y del personal y usuarios de la Residencia San Valero de Híjar, Miguela Molías Luengo cumplió y celebró sus 100 años casi en el final de abril. No todo el mundo puede vivir un momento así, y por eso, alcanzar el siglo de vida le valió el reconocimiento de su pueblo. El mismo alcalde, Jesús Puyol, acudió al centro y le hizo entrega en nombre del ayuntamiento y de la localidad de una placa de recuerdo de un momento tan especial. También desde el centro residencial se entregó un detalle a la homenajeada y su familia.
De esta manera tan especial, con una sencilla pero emotiva fiesta, la residencia fue dando la bienvenida a mayo porque el cumpleaños se celebró el 24 de abril. Miguela estuvo arropada por el presidente del Patronato de la residencia y también por personal que no estaba en turno pero no quiso perdérselo.
Si siempre hay buen ambiente en el céntrico edificio de la calle Otal, esta vez no fue menos y la tarde del miércoles 24 fue dedicada entera a Miguela. Entre todos disfrutaron de la tarta y de la decoración a la altura del momento con globos y ramos de flores. Tampoco faltaron las jotas, en esta ocasión entonadas por algunos usuarios del centro.











