La actualidad no para y la Mochiganga de Mas de las Matas no ha faltado a su cita anual, este sábado, pese a la lluvia. A resguardo en la iglesia de San Juan Bautista, el masino Luis Borrás ha hecho gala de su gracia con la rima y los versos para contar las noticias del año. Entre ellas, ha habido tiempo para advertencias incluso: "Tenemos buenos alimentos. Que no se enteren los yankis, que vendrán a invadirnos".
Lo local, no obstante, es lo más especial para el joven que ya suma diez años subiéndose al escenario ante la expectación de los vecinos. "Lo que más me gusta es contar las anécdotas e historias de la gente. Como Roxana que compró unas luces de Navidad, pensaba que se las habían robado, y estaban en casa de su tía, en el árbol de Navidad. O como otro vecino que pensaba que le habían robado el móvil en Barcelona y en realidad lo tenía en el pantalón", ha destacado entre risas al terminar "el sermón".
Entre las menciones a masinos, la alcaldesa, María Ariño, no se ha librado. "Ha subido como un tiro, la segunda por Teruel en la lista de partido. Que no se meta en ningún lío del que no pueda salir y que todo lo que prometa, lo haga cumplir", ha recitado Borrás, quien también ha señalado a otras dos personas que presentan por Pacma.
El humor ha quedado en segundo lugar durante un momento con el homenaje a los masinos fallecidos "que se juntan allá arriba para escuchar la Mochiganga". "Es un final que me gustó la primera vez que lo hice y lo voy a hacer siempre ya. Todo el mundo tiene gente que echa de menos y son fiestas de familia", ha aseverado.
La necesidad de mano de obra en el campo, los alquileres "imposibles", el trabajo de la cooperativa o asuntos municipales como la falta de aparcamiento o el merendero convertido en parque de perros, en el que "ya nadie merienda y no hay perros que ahí bajen", se han sumado a los temas comentados por el masino.
Procesión cancelada por la lluvia
Por otro lado, la celebración de este sábado de San Antón también incluía la tradicional procesión que, a diferencia de La Mochiganga, ha tenido que ser cancelada por la lluvia. No obstante, la veintena de panbenditeras que se han reunido este año han realizado un breve recorrido desde la calle Mayor hasta la iglesia, donde se ha celebrado la misa y el reparto del pan bendito.
Muchas de ellas llevan años participando en esta tradición, en la que comenzaron en su infancia. También se suman nuevas panbenditeras como Aitana Manero que, con 10 años, estaba nerviosa por ser el centro de atención. "Es un poco agobio porque hay mucha gente viéndote, pero ha ido todo bien. Quería sentir lo que sentían ellas (las panbenditeras)", ha señalado asegurando que volverá a repetir en 2027.
Las fiestas de San Antón comenzaron el pasado viernes con el volteo de campanas y la actuación de los dulzaineros 'El relicario'. El plato fuerte fue el encendido de la hoguera, que convocó a todos los vecinos y visitantes. La breve lluvia obligó a los presentes a buscar refugio, pero a su cese el epicentro de la fiesta regresó junto a sus brasas.
La localidad crece en torno a San Antón, una festividad que es "patrimonio cultural del municipio", ha recalcado la alcaldesa. "La gente de alrededores viene a visitarnos y los masinos no fallan en estas fiestas en las que lo que hacemos, sobre todo, es mantener todos los actos que tienen muchísimo arraigo".
La programación se organiza desde la Comisión de Fiestas, con la colaboración de las cooperativas San Antonio y San Sebastián. La financiación de esta festividad se realiza como antaño, con la subasta o manda que se ha celebrado este sábado por la tarde. No se ha podido realizar el habitual recorrido de recogida de los productos que donan los vecinos, pero los participantes igualmente lo han podido acercar a la comisión para entregarlos.
"Se recogen todos los productos que la gente quiera hacer: botellas de vino que han sobrado de las cenas de Navidad, pasteles que la gente elabora para este acto... Antes se daba el producto del matacerdo o lo que se había cogido de la huerta", explica el concejal de Festejos, Alberto Librado. Entre las anécdotas de la manda de este año, ha sorprendido la puja de 90 euros por un balón firmado por el equipo de fútbol local.
El fin de semana terminará, este domingo, con la diana con los dulzaineros y la celebración de la misa en honor a San Sebastián y la procesión, si el tiempo lo permite.














