El municipio de Molinos lamenta haberse quedado fuera de las ayudas convocadas por el Gobierno de Aragón para afrontar los daños ocasionados por las fuertes tormentas de este verano. En su caso, el total de daños calculado por los técnicos del Ayuntamiento asciende a los 22.500 euros, con caminos que se quedaron totalmente impracticables. «Un pueblo pequeño como el nuestro no puede asumir tal cantidad. En caso de que no se nos incluya finalmente tendremos que recurrir a otras instituciones como DPT, pero confiábamos en DGA», confiesa su alcalde, David Ferrer.
Desde DGA explican que el listado de pueblos seleccionados para beneficiarse de estas ayudas "se prevé ampliar", aunque sin concretar cuando, y que "no se dejará fuera a ninguno de los afectados". En total, se ha estipulado un importe inicial de 20 millones de euros a repartir entre los daños de estas tormentas estivales y la última DANA de noviembre, aunque la cantidad "también podría variar". No obstante, el no formar parte desde un principio de esta lista es "una auténtica lástima" para la localidad.
Cuando las tormentas llegaron en verano, Molinos sufría las condiciones de la sequía y llevaba prácticamente tres años sin ver llover. Su población ansiaba la llegada del agua, aunque no bajo las condiciones en las que el temporal se desarrolló. Y es que la gran cantidad de litros caídos en poco tiempo no solo provocaron destrozos en prácticamente todos los caminos rurales, sino que también destrozaron campos de agricultores que ya venían de un verano «muy duro» para el sector, especialmente en el Maestrazgo.
«El agua siempre es bienvenida, pero estas tormentas no nos permitieron aprovecharla de buena manera. No es lo mismo que te caigan 100 litros en una semana, que en media hora. Eso lo único que hace es reventar caminos y hacer malezas. Los agricultores ya no han podido cosechar y ahora que estaba saliendo un poco de hierba para los ganados se han producido unas barrancadas que se han llevado toda la comida que podían tener», añade el primer edil.








