La morra del Matarraña tuvo representación en el Morramondo 2026, celebrado del 4 al 6 de septiembre en Cividale del Friuli (Italia), con una actuación destacada de la pareja formada por Manuel Bel y Óscar Albesa. Los jugadores de Valderrobres superaron la fase de grupos y alcanzaron los octavos de final del campeonato mundial, en el que participaron 186 parejas.
La competición reunió a jugadores llegados de diferentes lugares del mundo y permitió a los representantes del territorio enfrentarse a distintos estilos de juego dentro de una misma disciplina. Además de Bel y Albesa, otra pareja del Matarraña formada por Samuel y Raiko también consiguió clasificarse para la siguiente fase del torneo.
El cuadro eliminatorio terminó cruzando a las dos parejas del territorio en dieciseisavos de final. El enfrentamiento aseguró que una representación del Matarraña continuara en competición, aunque finalmente solo Bel y Albesa pudieron avanzar hasta octavos.
La cita internacional mostró la diversidad de formas que existen para jugar a la morra según el lugar de procedencia. Aunque la base del juego es compartida, los participantes mantienen diferencias en la manera de sacar los dedos o en la forma de pronunciar los números durante las partidas. "Llegas allí sabiendo jugar a tu morra y te das cuenta de que el juego es muy diverso. Cada uno juega de una manera diferente», han explicado Bel y Albesa tras su participación.
El campeonato también destacó por la deportividad entre los jugadores de distintos países. Pese a la intensidad de las partidas, los participantes mantienen un código de respeto entre rivales: "Es un juego que ves que es un poco agresivo porque la gente chilla y tal, pero hay mucho respeto entre los rivales y sobre todo los compañeros», ha apuntado la pareja.
Una experiencia más allá de la competición
Más allá del resultado deportivo, el Morramondo permitió conocer otras formas de entender una tradición que continúa transmitiéndose entre generaciones. Durante el campeonato, participaron jugadores de edades muy diferentes, desde veteranos hasta jóvenes que empiezan a practicar este juego.
Entre los recuerdos del viaje quedó una partida amistosa frente a un jugador italiano veterano que congregó a numerosos espectadores. «Había como 40 o 50 personas mirándonos, grabándonos, jugando contra ese señor que debía tener 70 años y estaba disfrazado de medieval. Para mí fue espectacular», ha recordado Alvesa.
El campeonato mundial se cerró con la victoria de la pareja sarda formada por Cristian Spano y Davide Perra. La próxima edición del Morramondo se celebrará en Cinctorres (Castellón), en 2027.









