El entorno alcañizano del circuito de Motorland alberga más de 30 yacimientos de diferentes épocas, así como diferentes grabados rupestres prehistóricos. Recientemente, el Taller de Arqueología ha trabajado en uno de ellos datado de la Edad del Hierro, el de la Reala, donde se descubrió una gran muralla de casi 20 metros de largo. No obstante, arqueólogos locales insisten en el que junto a él se existen otra treintena de antiguos poblados que ya fueron detectados antes de la construcción del circuito de velocidad.
El total de yacimientos podría duplicarse e incluso triplicarse si se estudiara el resto del término municipal cercano a Motorland. Es decir, podrían hallarse más de un centenar de restos, muchos de ellos pequeños asentamientos familiares de época ibérica, e incluso grabados rupestres prehistóricos. "Alcañiz tiene una densidad de poblamiento enorme. Se entiende que la Estanca, como zona húmeda, facilitó en su día varios asentamientos desde la prehistoria hasta nuestros días. Solo en Motorland, que apenas tiene tres kilómetros de longitud, ya encontramos 34 poblados en 2005", explica el arqueólogo José Antonio Benavente, quien en su día descubrió los yacimientos.
Los arqueólogos creen que el circuito tiene un patrimonio cultural que es posible "poner en valor como una oferta de tipo turística", algo que ya han trasladado a anteriores gerencias del circuito. Ahora, y aprovechando el hallazgo de La Reala, han vuelto a solicitar una nueva reunión para barajar esa posible intervención con la que dar a conocer todos estos yacimientos ocultos bajo el circuito. Proponen comunicarlos, limpiarlos y señalizarlos para preparar un sendero turístico. "Aparte de poblados ibéricos, hay un conjunto de rodadas de carros de antiguos caminos que no existe en Aragón y están dentro de allí. Serían intervenciones muy sencillas", añade Benavente.
De conseguirlo, Motorland podría convertirse en un circuito único. La coexistencia del ámbito deportivo con los yacimientos es "totalmente viable", ya que estos se encuentran en zonas anejas que no afectan en su funcionamiento. "Llevan ahí 20 años, desde que se descubrieron por primera vez. Dudo que haya otro circuito que tenga este patrimonio cultural. Intervenir en ellos no tendría por qué ser costoso, hay muchas fórmulas para conseguirlo, ya sea bien a través de talleres de empleo, cursos de formación...Ya se han hecho intervenciones muy potentes así, por ejemplo, en el Cabo de Andorra". Adelantan que a pesar de que lleven tiempo detrás de que se acometan las intervenciones, seguirán insistiendo porque "el patrimonio debe cuidarse". "El estudio está hecho y está todo documentado. Si no es ahora, será más adelante".
Una gran muralla de casi 20 metros
En lo que respecta al yacimiento de La Reala, los doce alumnos del primer curso de iniciación del Taller de Arqueología de Alcañiz cerraron la formación con la localización de una gran muralla de casi 20 metros de largo y 4 de ancho, datado en la Edad del Hierro. Los trabajos realizados en la primera quincena de agosto han permitido delimitar «bien» la muralla. "Cuando debió estar en pie debía ser un elemento bastante imponente. También intuimos que deben haber 12 casas, aunque no han sido excavados todavía", Francisco Castro es el director de la intervención. En el curso también colaboró la concejalía de Patrimonio del Ayuntamiento de Alcañiz.
Los trabajos para excavar todos los restos podrían ocupar hasta 10 campañas, algo que los arqueólogos señalan que es más que asumible. Explican que el reducido tamaño del poblado y el fácil acceso al mismo son los dos factores más importantes. Cerca de 40 personas conocieron estos hallazgos de primera mano, en una jornada de puertas abiertas. "La mayoría desconocía que existiese un yacimiento en el entorno de Motorland...y no solo es ese, hay muchos más que están debajo de los edificios modernos. A los visitantes les gustó mucho la experiencia", concluye Castro.









Turismo arqueológico en Motorland, ver restos de la Edad del Hierro sin quitarse el casco de moto. Experiencia inmersiva total, lista para convertirse en el próximo boom turístico mundial… justo después de la visita guiada al parking del Simply.
Creo que los intereses de los moteros y de los arqueólogos son incompatibles, pero se puede intentar una convivencia pacifica y productiva, eso si, siempre con subvenciones.