Las dos ofertas, entre ellas la de Tomé Alfonso, tenían errores administrativos
Motorland no volverá a sacar a concurso la contratación de una asesoría externa para grandes eventos después de que la licitación haya quedado desierta debido a que las dos propuestas que se presentaron contaban con deficiencias administrativas. Así lo aprobó ayer el consejo de administración de Motorland, que se reunió en las oficinas del circuito para ultimar los preparativos para la celebración del Gran Premio de Aragón de MotoGP a finales de la próxima semana (del 22 al 24 de septiembre). «No supone ningún problema porque el trabajo que se exigía en el concurso ya lo ha asumido el actual equipo de Motorland. El nuevo gerente, Santiago Abad, se ofreció a que dentro de sus labores y las de su equipo entraran también las del contrato», explicó ayer la presidenta de Motorland y consejera de Industria y Economía, Marta Gastón; quien incidió en que se quería contratar a una asesoría externa antes de la selección de Abad porque «no creían que nadie que entrara nuevo al puesto pudiera asumir esa tarea».
Se trata de un contrato cuyos plazos se ampliaron en dos ocasiones para subsanar errores y que ha estado envuelto de polémica desde un primer momento. Se trataba de la fórmula utilizada por DGA para intentar que el exgerente de la Ciudad del Motor, Tomé Alfonso, continuara vinculado al circuito. Tanto la consejera Gastón como el presidente de DGA, Javier Lambán, expresaron públicamente su deseo de que Alfonso continuara ligado a Motorland porque el circuito «no se podía permitir el lujo de perderlo». Unas intenciones que no gustaron a Podemos e Izquierda Unida Aragón, que criticaron que se realizara una contratación «a dedo». «El órgano que se ha encargado del concurso es totalmente paralelo al consejo de administración», precisó ayer Gastón.
Lo cierto es que Tomé Alfonso fue una de las dos únicas personas que se presentaron al concurso de la asesoría externa aunque finalmente el contrato quedó desierto porque hubo «deficiencias administrativas en los requisitos» una vez se abrieron los sobres de la documentación. De los dos, Alfonso fue el único que presentó de nuevo la documentación aunque no subsanó su error, entregar un seguro de responsabilidad civil profesional, sino que solo se comprometía a que si ganaba el concurso lo cumpliría.
La otra persona que se presentó a la licitación es el empresario Xavi Montero, conocido en el Bajo Aragón por su relación con el mundo del motociclismo, quien «no demostró la solvencia técnica exigida para el puesto». Montero es también un antiguo socio del actual gerente y en julio le interpuso una querella criminal por una supuesta estafa que podría tener cabida dentro de los delitos de «corrupción entre particulares». Sin embargo, ayer la consejera dijo que tanto Abad como Motorland no han recibido ninguna notificación judicial por una denuncia.
La asesoría externa, con un coste máximo de 217.800 euros por tres años, tenía entre sus funciones la organización y coordinación de cuatro grandes eventos deportivos: Gran Premio de MotoGP, Superbikes, World Series y FIM. Además, tenía que encargarse de las relaciones externas y de definir estrategias.







